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Los ancianos son "abandonados como corderos en una hecatombe" denunció el martes en una columna en el Daily Mail la baronesa Ros Altmann --que defiende desde hace décadas a los ancianos-- y evocó las "muertes ocultas".

En el Reino Unido la pandemia ya ha causado más de 11.000 muertes en hospitales, pero las estadísticas cotidianas del ministerio de Sanidad excluyen los decesos en residencias de ancianos.

El consejero médico del gobierno, Chris Witty, estimó que una de cada siete residencias de ancianos en Reino Unido había registrado casos de COVID-19.

En una carta enviada el lunes al ministro de Sanidad, varias asociaciones se alarman por la situación. "Tenemos una necesidad urgente de tests de detección y de equipos protectores para ser usados en residencias de ancianos". 

Una estadística publicada este martes, relativa a datos de hace diez días, señalaba que la pandemía ocasionó solamente el 3 de abril la muerte de 217 personas en residencias de ancianos. Una extrapolación de esa fuente señala que la cifra acumulada de decesos seria 15% superior a la deportaran.

Según datos recogidos por un equipo de la London School of Economics en cinco países europeos (Italia, España, Irlanda, Bélgica y Francia), entre 42% y el 57% de todas las muertes relacionadas con el virus se produjeron en residencias de ancianos.