El presidente se tomó un cafecito con una de las familias del vecindario.
El presidente se tomó un cafecito con una de las familias del vecindario.

 El mandatario salió en compañía de la vicepresidenta Ana Helena Chacón y otros colaboradores, tocó las puertas de sus vecinos, se presentó ante sus propietarios, conversó con ellos, entró a algunas casas y al menos en una de ellos entró para compartir un cafecito.

Los vecinos de Zapote se mostraron sorprendidos por el gesto que no recordaban de parte de ningún otro presidente, aunque varios de ellos tienen décadas de vivir cerca de la Casa Presidencial.

 “Que dicha que me había bañado”, expresó una de las señoras visitadas por Solís, mientras que otra lo recibió en pijamas sin mucha preocupación.

El presidente se encontró incluso con una pareja cuyo hijo había sido alumno suyo en la Universidad, lo que dio motivo a una amena conversación.

“Es parte de la política de transparencia y puertas abiertas que he prometido”, explicó el mandatario.

Solís dijo que incluso ha pensado en eliminar las rejas alrededor de la Presidencia, si –como es su esperanza- disminuyen las manifestaciones de protesta que han dominado el escenario de la calle frente a la “casa de todos y todos”, según sus palabras.