Ante un auditorio colmado por representantes de la comunidad universitaria, miembros del Consejo de Rectoría y del Consejo Universitario e invitados especiales, el rector Henning Jensen tomó la palabra después de concluido un video que resumía las obras realizas durante  su primer año en la Rectoría de la Universidad de Costa Rica, el miércoles anterior.

Jensen habló así : “Hace pocos días celebramos la semana del ambiente en memoria de Jairo Mora Sandoval cuyo homicidio, sucedido el pasado 31 de mayo, constituye un hecho que debe alertarnos y preocuparnos como colectividad.

Nos consterna que una persona joven y sensible, dedicada a cuidar las cimientes de la vida, haya sido víctima de intereses ruines y mezquinos.

Sus principios e ideales son también los nuestros.

Estoy seguro de que  muchos de quienes estamos aquí presentes hemos observado el desove de tortugas, sin duda es una experiencia singular que provoca un profundo estremecimiento. Una sensación cercana a una vivencia mística y trascendental.

Cuando suceden eventos como este, piensa uno obligatoriamente en la vulnerabilidad de la vida, pero también en el sentido que una persona como Jairo le dio a su propia existencia mediante esa noble tarea de proteger lo delicado y lo frágil. Esto me hace pensar en el discurso del escritor japonés Carlos Urakani con motivo de la aceptación del Premio Jerusalén.

En contra del pedido de personas cercanas, de no acudir a recibir el premio como un gesto de amistad al pueblo Palestino y de protesta contra Israel, Urakani fue y dio un discurso a favor de la Paz.

En su discurso empleó una sugerente imagen que quisiera compartir hoy aquí con ustedes: “entre un alto y fuerte muro y un huevo que se rompe contra él, yo siempre permaneceré al lado del huevo.

Sin importar cuánta razón tenga el huevo o lo equivocado esté el huevo, permaneceré de su lado. Alguien más tendrá que decidir quién tiene razón y quien está equivocado, quizá el tiempo o la historia lo hagan”.

Y continúa Urakani diciendo, “cada uno de nosotros es más o menos un huevo, cada uno de nosotros es un alma única, irremplazable encerrada en una frágil cáscara, esto es verdad acerca de mí y es verdad acerca de cada uno y cada una de ustedes. Y cada uno de nosotros en un grado mayor o menor está confrontado con una pared alta y sólida, la pared del hombre es el sistema. Se supone que el sistema debe protegernos pero a veces toma vida por sí mismo y entonces empieza a matarnos y hacernos matar a otros fríamente, eficientemente, sistemáticamente”.

Decía el escritor que si  hemos de tener alguna esperanza, ella tendrá que venir de la absoluta singularidad de nuestra alma y de la de los demás y de la calidez que podemos obtener al unir nuestras almas.

La violencia, proviene de hacer lo contrario de lo que decía Urakani y ver en el alma del otro una cosa. Por desgracia vivimos en un mundo donde lo más sobresaliente se encuentra precisamente en la cosificación de todo.

No deja de asombrar que casi 100 años después de haberse firmado la convención sobre la esclavitud, se asiente sobre la esclavitud una gran parte del sistema global del presente”. 

Hasta aquí las palabras del rector Jensen, quien no pudo concluir el homenaje que como máxima autoridad de la Universidad de Costa Rica hacía en reconocimiento a un universitario asesinado cuando protegía el desove de las tortugas marinas "esa noble tarea de proteger lo delicado y lo frágil", en playa Moín, de Limón. Fue interrumpido por representantes de varias asociaciones y de la Federación de Estudiantes Universitario (FEUCR). Los estudiantes querían entregar un pliego de peticiones y además permanecieron en el uso de la palabra durante una hora.