La normativa establece que los superávits de instituciones públicas o privadas que reciben fondos del presupuesto nacional, retornarán a la caja única del Estado si no son utilizados en un plazo de dos años, según los objetivos para los que fueron programados.

El proyecto forma parte de una serie de iniciativas que impulsa el gobierno para reducir el déficit fiscal, algunas tendientes a la reducción del gasto y otras al incremento de los ingresos.

El ministro de Hacienda y Vicepresidente de la República, Helio Fallas, destacó que uno de los beneficios de la Caja Única es el hecho de que se establezca una regla de tiempo para que los recursos se ejecuten en la realización de obra pública.

“Es un instrumento de control y contención del gasto público” a la vez que “fortalece el cumplimiento de las metas y objetivos programados en cada periodo económico por medio de la ejecución de los recursos presupuestados”, señaló el ministro.

“El proyecto suple un gran vacío normativo referente al tema de los superávits libres recurrentes, que son causa de altos saldos en las cuentas de la Caja Única del Estado y son reflejo de la ineficiencia en la administración pública”, apuntó el jerarca de Hacienda.

Los diputados prevén dar el segundo debate a esta ley el 16 de junio, con lo cual quedaría aprobado de manera definitiva.