Pacientes esperan largas horas para recibir atención médica en la Clínica para Infecciones y Enfermedades Tropicales en Belgrado.

Serbia experimenta un rebrote de la pandemia, lo que suscita las penurias de los serbios y protestas denunciando la gestión de la crisis por parte del gobierno. 

Con 300 nuevos casos diarios, Serbia se acerca al nivel de abril, tope de la primera oleada. "El sistema sanitario (está) sobrecargado por la cantidad de personas infectadas", reconoció el gobierno, señalando una situación crítica en Belgrado. 

Este martes, un récord de 170 personas tuvieron que recibir asistencia respiratoria.

"Es por ti papá...", había lanzado con la voz quebrada por la emoción y los ojos enrojecidos por los gases lacrimógenos Petar Djuric ante cámaras de televisión, en el primer día de manifestaciones. Antes que su padre fuese internado, a causa de su fiebre y tos, llamaron varias veces al centro de covid-19 y "nos dijeron de no ir y esperar", explicó a la AFP Djuric, de 31 años, entrenador de básquetbol.

Finalmente, un médico recomendó la hospitalización del padre, de 71 años, pero en el hospital de Zemun, cerca de Belgrado, "no había ningún respirador disponible". 

El caso de Djuric adquirió tal notoriedad, que el presidente Aleksandar Vucic lo denunció como una "mentira". 

El hijo reconoció "que los médicos hicieron lo que pudieron. Pero el sistema aparentemente no funciona. Mi padre me decía que la situación era catastrófica".

  

- 'Manipulaciones' -

"Asistencia médica accesible a todos": esto reclaman las pancartas de los manifestantes que salieron a las calles el 7 de julio, denunciando la gestión de la crisis.

Critican a las autoridades haber mentido sobre la amplitud de la pandemia y el número de muertes. "Hemos tenido demasiada manipulación de las cifras de covid-19", se quejó Danijela Ognjenovic, manifestante de 52 años. 

Rade Panic, presidente del sindicato de médicos y farmacéuticos, en abril en una entrevista al diario opositor Danas se mostró muy poco entusiasmado: "nuestro sistema sanitario se ha estado desmoronando durante años y ahora vemos el resultado".

- Éxodo masivo -

A pesar de la buena reputación que tenía el sistema de salud de la ex Yugoslavia, Serbia ha sufrido un éxodo masivo de profesionales sobre todo hacia Alemania. Según el sitio de información económica novaekonomija, faltan 3.500 médicos y 8.000 enfermeras

Una enfermera gana 400 euros al mes, un médico especialista poco más de 800, "tres veces el salario de un trabajador no calificado", según un informe oficial publicado por el sitio Istinomer. 

Bajo anonimato, un médico de los servicios de covid-19 de Belgrado, reconoce que se levantó demasiado pronto el confinamiento para que el presidente Vucic proclamara la victoria sobre  la epidemia antes de las legislativas de junio.

La situación es cada vez peor, "hasta último momento, inclusive ante las evidencias, se negó la existencia del peligro (...) para dar la imagen de un sistema que funciona", dijo a la AFP. Esto antes de la segunda oleada.

Por un lado, se insta a la población a respetar las medidas de distanciamiento, pero "cuando un paciente sale, sólo se cambian las sábanas antes de que llegue el siguiente", lamenta ante la TV nacional RTS Goran Stevanovic, director del hospital de Infectología, uno de los responsables del manejo de la crisis.