Estados Unidos espera encontrar una “solución pacífica” y concertada con sus aliados en América Latina para la crisis en Venezuela, afirmó ayer el vicepresidente Mike Pence tras reunirse con el mandatario colombiano, Juan Manuel Santos. Sus palabras llegan después de que el gobierno venezolano recibiera amplios respaldos en la región tras la amenaza de Donald Trump de intervenir militarmente. 

“El presidente (Trump) tiene confianza que, al trabajar con nuestros aliados en América latina, vamos a poder lograr una solución pacífica a la crisis que enfrenta el pueblo venezolano”, dijo Pence a través de un intérprete, en la ciudad de Cartagena de Indias, adonde llegó ayer en el marco de una gira regional.

Pence matizó la advertencia que lanzó el viernes el presidente republicano acerca de una “posible opción militar” contra el gobierno de Nicolás Maduro, fuertemente criticado por instalar una Asamblea Nacional Constituyente en medio de la severa crisis política y económica en Venezuela.

Según el vicepresidente estadounidense, Washington seguirá empleando “el poder político y económico” contra el gobierno de Maduro hasta que se restaure la democracia en Venezuela. “Venezuela está camino a la dictadura y, como dijo el presidente Trump, Estados Unidos no va a quedarse quieto. Vamos a seguir trabajando con las naciones del hemisferio hasta que se restaure la democracia para el pueblo venezolano”, enfatizó.

El funcionario norteamericano se refirió a las recientes sanciones adoptadas por Washington contra miembros del gobierno venezolano, incluido Maduro, y dijo que puede haber más. “Vamos a seguir tomando acciones hasta que el régimen de Maduro restaure la democracia, celebre elecciones y les dé libertad a los opositores políticos”, afirmó.

Y continuó Pence: “Vamos a seguir con nuestros esfuerzos para aislar a Venezuela económica y diplomáticamente y supongo que va a haber sanciones adicionales bastante pronto”.

El vicepresidente estadounidense añadió que su gira por Colombia, Argentina, Chile y Panamá busca precisamente aunar esfuerzos para “lograr la restauración de la democracia de Venezuela por medios pacíficos”.

Previamente, Santos le había pedido a su invitado desechar la posibilidad de una opción militar frente a Maduro. “Le expresé al vicepresidente Pence que la posibilidad de una intervención militar no debe ser contemplada. Ni Colombia ni América latina –desde el sur del Río Grande hasta la Patagonia– podrían estar de acuerdo”, afirmó el mandatario colombiano.

Es que desde el Mercosur hasta México, desde los países aliados de Maduro hasta los socios de Washington, la región en su conjunto no dudó en rechazar la declaración belicosa e intervencionista de Trump.

Otro de los temas que trataron Santos y Pence fue el del aumento de los cultivos ilícitos en Colombia, que, según la Casa Blanca, alcanzaron en 2016 la cifra record de 188.000 hectáreas, con una producción potencial de cocaína de 710 toneladas métricas. Al respecto el jefe de Estado colombiano reconoció el incremento en las siembras ilegales, lo cual definió como “una preocupación”.

Aunque inicialmente se había informado de que la visita de Pence a Colombia incluía también a Bogotá, finalmente se aclaró que de Cartagena viajará directamente hoy hacia Argentina. Anoche, Santos y Pence acudieron a una cena en la que participaron miembros del Consejo de Negocios Colombia-Estados Unidos, creado en mayo de este año.

La gira, que llevará igualmente a Mike Pence a Chile y Panamá, busca reforzar la estrategia de Washington de aislar a Venezuela con el apoyo de sus aliados.