Mujeres de la comunidad indígena de Salitre, en el sur del país, denunciaron este lunes violentas agresiones por parte de finqueros no indígenas que han invadido sus territorios y aseguraron que las autoridades policiales y judiciales actúan en complicidad.

"Desde el 2010, se ha desencandenado una escalada de violencia contra las y los defensores de derechos humanos de territorio ancestral", afirmó en conferencia de prensa Roxana Figueroa, representante de una organización de mujeres de la etnia bri-bri de Salitre.

Según la dirigente indígena, desde 2010 los invasores han quemado una docena de casas de habitantes indígenas y han perpetrado ataques físicos contra hombres y mujeres, desalojos y amenazas de muerte.

"Responsabilizamos al gobierno por la falta de voluntad para resolver el problema", dijo Figueroa, quien aseguró que han perdido la confianza en los agentes de la Policía que en muchas ocasiones se hacen de la vista gorda ante las agresiones e incluso colaboran con los finqueros.

Las mujeres bri-bris exigen el desalojo inmediato de los hacendados no indígenas, que se abran procesos judiciales contra los usurpadores y que las autoridades brinden una protección efectiva, principalmente a las mujeres y los niños indígenas.

Una madeja que hay que desenredar

Hace unos días, el gobierno designó a la ministra de Justicia, Cecilia Sánchez, para asumir las riendas del diálogo con la comunidad de Salitre, en reemplazo de la viceministra de la Presidencia, Ana Gabriel Zúñiga.

El presidente Solís le pidió a Sánchez que se encargara de dar cumplimiento a una solicitud de medidas cautelares por parte de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) en favor de los habitantes de la comunidad bribri, que habita en el cantón de Buenos Aires de Puntarenas.

Sánchez explicó a Informa-tico.com que el conflicto tiene muchas aristas, porque se da entre indígenas y no indígenas y entre grupos de etnia indígenas, que se descalifican unos a otros.

“Por mi parte estoy trabajando para hacer cumplir las medidas cautelares ordenadas por la CIDH que son tres: asegurar la vida y la integridad de los pobladores indígenas, concertar tales medidas con la comunidad e informar sobre el estado de las denuncias de agresión planteadas por los bribris ante la Fiscalía”.

"Hoy mismo (lunes) me reuní con el jefe de la Policía de Salitre para tomar una serie de medidas, entre ellas hacer un monitoreo semanal de denuncias y exigir a los policías que se identifiquen ante los pobladores", afirmó.

“Estoy convocando a una reunión a la Fiscalía de Buenos Aires para que me facilitan la información sobre las denuncias interpuestas y en qué estado de atención se encuentran”, agregó.

Sánchez reconoció que hay un problema en este aspecto porque los procesos judiciales son lentos y a veces los afectados en situaciones como la del conflicto de Salitre se impacientan.

Por otra parte “vamos dar a los policías una capacitación en derechos humanos, para que sepan qué hacer en este tipo de situaciones, pues carecen de la experiencia necesaria para una respuesta adecuada”, explicó la ministra.

A mediano plazo

Sin embargo, hay un problema de fondo que resolver, en relación con los reclamos de los grupos indígenas.

Sánchez explicó que resolver el conflicto requiere tener una visión muy clara sobre quiénes son y quienes no son indígenas y para eso se requiere de un censo de población que se encuentra en proceso.

Extraoficialmente se tiene la versión de que los pobladores bri-bris y cabécares sumarían más de 2.000, pero las familias deben ser identificadas y censadas correctamente.

Por otra parte se debe concluir una delimitación del territorio indígena que fue iniciada por el Catastro Nacional pero que fue suspendida por diferentes factores.

Finalmente, manifestó Sánchez, se emitir un reglamento a la Ley de Autonomía Indígena, que es uno de los principales reclamos de los habitantes de Salitre, para que entre a regir lo antes posible. La redacción de dicho reglamento -afirmó- se encuentra avanzada.

Para todo lo anterior hace falta recursos económicos que en este momento no se tienen y que se están tratando de conseguir, concluyó.