La sesión entre autoridades de la UCR y el Sindicato de Empleados Universitarios se realizó este miércoles en la Dirección de Asuntos Laborales del Ministerio de Trabajo y Seguridad Social (MTSS) con la colaboración de la directora del Departamento de Relaciones de Trabajo de la Dirección de Asuntos Laborales del MTSS, Sandra González Cortés.

Por parte de las autoridades universitarias asistieron Carlos Araya Leandro, vicerrector de Administración, Luis Baudrit Carrillo, director de la Oficina Jurídica, Mariam Ortiz Salazar, de la vicerrectoría de Administración, Mario Alexis Mena, de la Oficina de Recursos Humanos, Eval Araya Vega, académico de la Sede de Occidente; Laura Otero Norza, especialista en relaciones laborales y diálogo social de la Facultad de Derecho y Flora Salas Madriz, directora de Gestión de Procesos, Políticas y Proyectos de la Vicerrectoría de Docencia.

Los representantes del SINDEU fueron Rosemary Gómez, Secretaria General, Raúl Rojas, Secretario General Adjunto, Harold Chavarría y Rodrigo Aymerich, secretarios de Conflicto, así como Yorleny Madrigal, Secretaria de Asuntos Docentes, Flor Arteaga, Secretaria de Actas y Armando Navarro, asesor legal.

El vicerrector Araya, reiteró el interés de la administración de lograr una convención colectiva moderna, que a la vez resguarde la sostenibilidad financiera de la Institución.

Araya, añadió que “la administración asume esta tarea con el firme convencimiento de que esta es una oportunidad para promover la participación activa y democrática y vigilar que las condiciones laborales sean favorables para las y los universitarios”, velando siempre por el interés institucional.

“Abogamos por un proceso transparente que nos permita contar con una convención colectiva moderna y una universidad para toda la vida, con sostenibilidad financiera”, señaló.

También indicó que la denuncia de la convención colectiva no responde a ningún tipo de injerencia o presión externa, sino que se hizo en apego al artículo 58 del Código de Trabajo.

“Esta es una decisión autónoma de la administración que obedece a un proceso de análisis muy serio que venimos haciendo desde 2012”.

Por su parte la dirigente sindical, Rosemary Gómez, indicó que para el SINDEU es tan importante la institución, como que el recurso humano cuente con las condiciones laborales y ambientales adecuadas para seguir haciendo un trabajo de excelencia. Y agregó que el sindicado defenderá los derechos laborales establecidos.

“Sabemos –explicó Gómez- que hay una política generalizada para transformar las convenciones colectivas, tocando complementos salariales como las anualidades y la dedicación exclusiva. Sin embargo venimos al diálogo, a la comunicación y a la transparencia, por una convención colectiva que refleje uno de los principios más importantes de nuestra universidad como lo es el humanismo”.

Entre lo acordado la mañana de este miércoles, está el número de personas que conformará la comisión negociadora, que en este caso serán cinco representantes titulares, dos suplementes y dos asesores permanentes, que tendrán voz, pero no voto, que podrán rotar dependiendo del tema que esté a discusión. Estos representantes deberán estar acreditados ante las partes a más tardar el 13 de enero de 2017 y comprobar que poseen suficiente poder de negociación y de llegar a acuerdos.

Está previsto que el proceso inicie el martes 17 de enero de 2017 con una reunión coordinada por el SINDEU.

La delegación administrativa aceptó varios puntos presentados por el SINDEU en esta primera cita (4, 5, 6, 10, 11 y 12, del oficio JDC-SINDEU-609-2016) y quedó pendiente para enero próximo, la respuesta de los puntos 2 y 3 del oficio presentado.

Sobre la Cláusula de Extensión del instrumento, las partes acordaron que, entre el Patrono (Rectoría) y el Sindicato (SINDEU): “Se conviene que mientras dure todo el proceso de negociación de la nueva convención colectiva de trabajo entre la Universidad de Costa Rica y el Sindicato de Empleados de la Universidad de Costa Rica (SINDEU), ésta se mantendrá vigente en todas las cláusulas y efectos, hasta tanto entre en vigencia y una vez homologado por el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social, el nuevo instrumento convencional”.

Más allá de la buena disposición demostrada por la dirigencia sindical, condicionaron la negociación del nuevo acuerdo a que “el Patrono (la Rectoría), retire la denuncia de la convención colectiva de trabajo e inicie con un proceso de negociación en aras de lograr un Adendum a la actual convención colectiva de trabajo. Esta es una buena posibilidad de negociación que traerá resultados positivos y de una manera menos dañosa”, señala el documento dado a conocer por la dirigencia sindical, el mismo miércoles.