Con un retroceso del 0,2 por ciento de enero a marzo respecto a los tres meses anteriores. Hollande calificó de "grave" la situación, pero señaló que "la avería en el crecimiento afecta a Europa entera". En tanto, el ministro de Finanzas, Pierre Moscovici, aseguró que Hollande reclamará una "reorientación" de la política económica para la zona euro ante el presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso, en Bruselas.

Las cifras, aún provisionales, son peores de lo inicialmente estimado por los expertos, que calculaban una contracción del 0,1 por ciento. En cifras anuales, la economía cayó un 0,4 por ciento frente al primer trimestre de 2012 y un 0,3 por ciento en el cuarto trimestre del año pasado frente al mismo periodo de 2011. Esta es la segunda vez que Francia entra en recesión desde el inicio de la crisis, por lo que el gobierno de Hollande se defendió señalando que la actual situación es "menos profunda" que la última registrada en 2009.

Sin embargo, el gobierno francés señaló como principal responsable a la situación de crisis que se vive en la zona euro, para la que reclamó una reorientación de su política, un vuelco por el crecimiento. "Es la zona euro en conjunto la que está atascada", salió a argumentar el ministro de Finanzas.

Moscovici insistió en que Europa "es el primer factor de la ralentización" que sufre Francia, que "se comporta un poco mejor que el resto de la zona euro", pero "no se puede aceptar" en los países miembros que el nivel de paro siga siendo tan elevado.

Por eso, el funcionario defendió una "reorientación" de la política para que "la zona euro sea más fuerte y se vuelque en el crecimiento", algo que hoy mismo defenderá en Bruselas el presidente francés ante el titular de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso.