De todas formas, el primer ministro griego, Alexis Tsipras, aseguró que su país esperará a que los acreedores "se adhieran al realismo". Las bolsas europeas operaron en rojo al igual que Wall Street, este lunes.

Antes de dejar en suspenso la negociación, el FMI y la UE presentaron a Atenas una propuesta de cinco puntos, en la que insisten en un ajuste fiscal para el país y la reforma de las pensiones. "La pelota está indudablemente en la cancha de Grecia", declaró el presidente del Banco Central Europeo (BCE), Mario Draghi.

La intransigencia de los acreedores deja a Grecia al borde de la cesación de pagos y la salida del euro, al tiempo que desató una ola de bajas en las bolsas del mundo entero por los riesgos sistémicos implícitos en la tensa situación.

De todas formas, Tsipras adoptó un tono desafiante y criticó a los funcionarios del Fondo Monetario Internacional (FMI) , Banco Central Europeo y Unión Europea (UE) por "su oportunismo político".

"Uno sólo puede ver un propósito político en la insistencia de los acreedores en nuevos recortes en las pensiones tras cinco años de saqueo bajo los rescates financieros", sostuvo el primer ministro.

"Es uno de los sistemas de pensiones más costosos de Europa y una reforma es parte de las peticiones de los acreedores", respondió un funcionario de la Comisión Europea, recordando que "las instituciones no pidieron una reducción de las pensiones a nivel individual".

Grecia y sus acreedores negocian el desembolso del último tramo de ayuda prometido a Atenas, de 7.200 millones de euros, a cambio de un programa de reformas sobre el que no consiguen ponerse de acuerdo.

El gobierno de Tsipras dijo estar preparado para regresar "en cualquier momento" a la mesa de negociaciones, pero insistió en que la oferta griega debe ser la base de las conversaciones.

Grecia estaría dispuesta a aceptar los objetivos de superávit primario (fuera del pago de la deuda) fijados por los acreedores para este año (1 por ciento), según Annika Breidthardt, una portavoz de la Comisión Europea. Ese punto suponía uno de los mayores obstáculos en las negociaciones, ya que Grecia deseaba un superávit primario del 0,6 por ciento para 2015.

Las negociaciones deberán continuar esta semana en una reunión del eurogrupo. Los 19 ministros de Finanzas de la eurozona se encontrarán el jueves en Luxemburgo.