Con apoyo de algunas municipalidades, grupos de ciudadanos organizan la diana" y recorren pueblos y ciudades reviviendo una tradición cívica.
Con apoyo de algunas municipalidades, grupos de ciudadanos organizan la diana" y recorren pueblos y ciudades reviviendo una tradición cívica.

La presidenta Laura Chinchilla junto con los embajadores de Guatemala, El Salvador, Honduras y Nicaragua, colocaron ofrendas florales en el Monumento Nacional que recuerda la gesta histórica de los centroamericanos por su independencia de España, el 15 de setiembre de 1821.

Vistiendo sus uniformes de gala, los estudiantes llenaron las calles con su algarabía y sus bandas que tocaban alegres melodías y los himnos alusivos a la festividad, mientras desplegaban la bandera tricolor que se repetía sin fin en todos los rincones de la Patria.

En horas de la madruga, en algunos pueblos y ciudades se realizó “la diana”, una tradición que mantienen entre otros Turrialba y Desamparados, donde una cimarrona seguida por carrozas y carros particulares, recorren los barrios anunciando la llegada del Día patrio: “eran las cinco de la mañana, cuando tocaban alegre diana, con los clarines y los tambores, nos anunciaban nuevos albores”.

Cecilia Bravo Mora, de Desamparados, activa promotora de los valores y tradiciones cívicas dijo a Informa-Tico durante la diana que se realizó esta madrugada en esa ciudad, que "en estos momentos especiales de tanta crisis institucional, la gente sale a las calles en busca de los valores y tradiciones civiles que nos transmitieron nuestros abuelos, los que construyeron la Costa Rica en que hemos vivido. Salimos a las calles para apoyar la idiosincrasia costarricense y restaurar los valores, los ejemplos de ciudadanía participativa y las tradiciones que nos hicieron grandes".La presidenta Chinchilla encabezó el acto protocolario que se celebró en el Parque Central de San José, con la presencia del Cuerpo Diplomático, el gabinete de gobierno, representantes del Poder Judicial, diputados, invitados especiales y los estudiantes y docentes de los centros educativos del centro capitalino así como decenas de ciudadanos que asistieron a las celebraciones.

Su último mensaje

Chinchilla centró su mensaje en logros de su gobierno y desafíos que quedan pendientes.

La Mandataria hizo énfasis en las adversidades que acompañaron su gestión entre las que resaltó la crisis de la economía mundial, el acecho del crimen organizado, el déficit fiscal, la fragilidad institucionalidad del país y los conflictos provocados por “un vecino hostil”, que sin nombrarlo, aluden a Nicaragua.

“A pesar de ráfagas adversas que aún persisten, Costa Rica avanza. El año pasado la economía costarricense alcanzó el crecimiento más alto del último quinquenio y fue superior al promedio de la década”, dijo y contrastó esta situación con el panorama internacional y latinoamericano.

Hubo tres temas centrales en el discurso de la presidenta. La Caja Costarricense del Seguro Social (CCSS) sobre la que asegura, su gobierno pudo salvarla de la grave crisis que atravesaba como consecuencia del "manejo irresponsable" que durante años se hizo de la institución.

El tema fiscal. Si bien anticipó que en los próximos meses enviará al Congreso otro proyecto de reforma tributaria, Chinchilla volvió a lamentar que la reforma fiscal no fuera aprobada y culpó de parte del fracaso a la “abigarrada” institucionalidad del Estado que lo mantiene preso de su propia condición.

No fue posible que “la más ambiciosa y solidaria legislación tributaria de los últimos años entrara en vigencia”, dijo refiriéndose al proyecto de “Ley de Solidaridad Tributaria” que la Sala IV descalificó en 2012, por vicios de procedimiento.

El tercer tema fue la fragilidad de la institucionalidad. La Mandataria dijo que “el estado de nuestra institucionalidad seguirá pesando como un grave lastre” por lo que es “acuciante” resolver el entrabamiento del Estado, que pasa por revisar el marco político institucional y, sugirió, este debería ser un tema de la próxima campaña.