Wakolda, tercer largometraje de Lucía Puenzo, fue el elegido por los miembros de la Academia de las Artes y Ciencias Cinematográficas de la Argentina para representar al cine local en la competencia por una precandidatura en la categoría Mejor Película Iberoamericana de los Premios Goya 2014, que otorga anualmente la Academia de Cine de España.

El film deberá sortear otra instancia para saber si queda como finalista (esto se conocerá en enero de 2014), y si lo logra, Lucía Puenzo estará en Madrid el 9 de febrero del año próximo, fecha programada para la entrega de los Oscar españoles. La votación se realizó sobre las películas que fueron estrenadas entre el 1º de noviembre de 2012 y el 31 de octubre de 2013. Al igual que en la votación de la precandidata argentina para el Oscar 2014, se utilizó el mecanismo electrónico Voto Unico Transferible, que se emplea en las votaciones de los premios de la Academia de Hollywood, también en elecciones parlamentarias de distintos países y que, en este caso, fue implementado por la empresa argentina Oxobox.

El resultado de la votación arrojó como las cinco películas favoritas a Wakolda; Tesis sobre un homicidio, de Hernán Goldfrid; Metegol, de Juan José Campanella; Corazón de León, de Marcos Carnevale, y La reconstrucción, de Juan Taratuto. Finalmente, el film de Puenzo fue el seleccionado por el 50,65 por ciento, obteniendo una cifra similar a la lograda para competir por una precandidatura en la categoría Mejor Película Extranjera del Oscar 2014, que obtuvo semanas atrás. Y en esa votación, las cinco finalistas elegidas por los miembros de la Academia de Cine Argentina fueron las mismas que en este caso para el Goya. De esta manera, Puenzo logra los mismos resultados que en 2007, cuando la Academia Argentina eligió a su ópera prima, XXY, para competir en ambas instancias.

La cineasta tiene buenos recuerdos de entonces, porque XXY terminó obteniendo el galardón español. El de los Goya suele ser un ámbito propicio para el cine argentino, que ganó 14 premios de la mano de títulos como Un cuento chino, de Sebastián Borensztein (2012); El secreto de sus ojos, de Juan José Campanella (2010); el mencionado XXY (2008); Las manos, de Alejandro Doria (2007); Iluminados por el fuego, de Tristán Bauer (2006); Historias mínimas, de Carlos Sorín (2004), y La fuga, de Eduardo Mignogna (2002). También obtuvieron su Goya Plata quemada, de Marcelo Piñeyro (2001); El faro, de Eduardo Mignogna (1999); Cenizas del paraíso, de Marcelo Piñeyro (1998); Sol de otoño, de Eduardo Mignogna (1997); Gatica el Mono, de Leonardo Favio (1994); Un lugar en el mundo, de Adolfo Aristarain (1993); y La película del rey, de Carlos Sorín (1987). A esa lista debe agregarse el Goya conseguido por Soledad Villamil, Revelación 2010 por su protagónico en El secreto de sus ojos.