Profesora Krisy Barrantes, acudió a la Sala IV.

Kristy Barrantes, psicóloga y docente de la UNA, fue diagnosticada hace un año con un “schwannoma”, un tumor benigno en la cabeza, que puede ser tratado con radiocirugía, un procedimiento muy especializado que no existía en el país hasta hace poco.

A Barrantes, de 38 años, La CCSS ya le había aprobado una ayuda económica para que se hiciera el tratamiento en el extranjero, pero según dijo este martes en conferencia de prensa, el tumor creció muy rápidamente y ya no calificaba para una radiocirugía.

Por eso tuvo que devolver el dinero y someter a una operación convencional para extirpar el tumor, lo cual solo pudieron hacer los cirujanos parcialmente. Tras la operación sufrió una serie de complicaciones y los médicos de la Caja consideraron que había vuelto a ser candidata para la radiocirugía.

La paciente volvió a solicitar la ayuda económica pero esta vez para hacerse el procedimiento en el país, ya que recientemente empezó a operar una clínica especializada en estos tratamientos, el Centro de Radiocirugía Robótica (CraR).

No obstante, la CCSS ha rechazado la solicitud porque, al parecer por razones reglamentarias, este tipo de aportes solo los hace la institución para tratamientos fuera del país.

“Para mí, es un tema de celeridad, porque antes me dijeron que nada pasaría pero el tumor creció muy rápido. No solo sigo esperando a que la Caja me entregue la ayuda, sino que, aunque se puede hacer en el país, para eso también hay problemas, por eso presenté un recurso de amparo”, comentó Barrantes.

En una declaración a los periodistas, la paciente dijo que el recurso fue acogido por la Sala Constitucional para su estudio y que ha dado un plazo de tres días a las autoridades de la CCSS para que aporte su posición.

 

Nuevo recurso en el país

El director del CRaR, el doctor Jovel Rojas, explicó que la empresa cuenta con un moderno equipo de radiocirugía robótica de tecnología “Cybernife”, que es la más avanzada en el mercado y utilizada en el tratamiento de muchos tipos de tumoraciones, con una elevada efectividad que ronda entre 80% y 90%.

“Esta es una herramienta muy buena para un grupo importante de pacientes, como es el caso de doña Kristy, por eso desde enero le presentamos una propuesta a la CCSS para trabajar juntos pero hasta el momento no hemos tenido respuesta”, señaló Rojas.

Para el director del CRaR, las ventajas de esta terapia son muchísimas, empezando porque protege la calidad de vida del paciente: el tratamiento se aplica en pocas sesiones, de una a cinco, cuando otras opciones se hacen en 40 o más.

Además, no requiere hospitalización ya que es ambulatorio, no provoca heridas ni requiere “cortes” (no es cirugía) y es indoloro, y el paciente puede estar acompañado en todo momento por su familia, destacó.

Según Rojas, “a muchos pacientes se les llega a decir que ya no hay nada qué hacer por ellos, cuando sí existe una opción, y ahora en nuestro país, que esperamos pueda ser valorada”.