Decenas de manifestantes con máscaras simulando a los líderes del G-20 reclamaron hoy un mundo mejor y más equitativo, durante la marcha de los pueblos ante la sede de la Cumbre anual de ese grupo en la ciudad australiana de Brisbane.

Las personas levantaron pancartas en favor de la igualdad económica global y expusieron en carteles cómo la riqueza del G-20 creció este año en más de 17 billones (millón de millones) de dólares, y cómo un tercio de esta riqueza pasó directamente a manos de los más ricos del planeta, que representan el uno por ciento (1%) de la población de las naciones integrantes del bloque.

Enormes carteles llevaron desde Ayotzinapa hasta Australia el reclamo de aparición con vida de los 43 estudiantes que permanecen desaparecidos en Guerrero, México, que fueron rodeados por los manifestantes que se concentraron en la Plaza Roma, sede tradicional de la protesta denominada La Marcha de los Pueblos, en la que se reivindica la agenda de desarrollo de los pueblos que se manifestaron además por la desigualdad, el cambio climático, los derechos de los aborígenes, los  refugiados y los desplazados, entre otros

Durante la marcha los manifestantes australianos criticaron las políticas medioambientales de su Gobierno, el cual, en julio último eliminó el impuesto al carbono que gravaba a las empresas más contaminantes.

Hace dos días, la Policía de Australia desplegó la mayor operación de seguridad en su historia ante los temores de protestas violentas o ataques extremistas.

Más de seis mil agentes maniobran en la tercera ciudad más grande de Australia, en tanto aviones F/A Super Hornet marcan la zona de exclusión cercana al Centro de Convenciones de Brisbane.

Rusia desmiente que vaya a abandonar la cumbre

Dmitri Peskov, portavoz del Kremlin, negó que el líder ruso tenga pensado abandonar con urgencia la cumbre debido a que todos los dirigentes quieren centrar sus conversaciones en el conflicto ucraniano y en las sanciones internacionales, como informan, asegura, los medios occidentales.

"Eso es una completa tontería afirmó Peskov. Los interlocutores (de Putin) plantean este tema (Ucrania), pero es algo habitual y rutinario. El tema de las sanciones también se ha tratado activa y ampliamente durante todas las reuniones, pero nadie nos presiona", ha dicho.

Putin abordó hoy la crisis ucraniana con el presidente francés, Francois Hollande; el primer ministro británico, David Cameron; el jefe del Gobierno italiano, Matteo Renzi, y la directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Christine Lagarde.

En la reunión con el presidente francés, que el Kremlin calificó de "extremadamente positiva", ambos mandatarios reconocieron que con el conflicto ucraniano y las sanciones económicas contra Rusia "sufren todos".

Según la fuente, de lo que no hablaron fue de la entrega a Rusia del primero de los portahelicópteros franceses Mistral, contrato que ha sido suspendido debido a la guerra en el este de Ucrania.

Putin y Cameron se centraron en los motivos del empeoramiento de las relaciones entre Rusia y Occidente, y mostraron interés en su mejoría y en la adopción de medidas para el arreglo del conflicto.

Según los medios de prensa, que tanto Putin como el conflicto en Ucrania, que vive una nueva escalada desde las elecciones separatistas del 2 de noviembre, han acaparado gran parte de la atención durante la cumbre del G20.

En declaraciones al canal ARD de la televisión alemana, Putin ha advertido de que Rusia no permitirá que el Ejército ucraniano elimine a todos sus rivales en el este prorruso.

"¿Significa que usted quiere que las autoridades ucranianas lo destruyan todo? ¿A todos sus rivales y opositores políticos? ¿Es lo que usted desea? Nosotros, no. No lo permitiremos", ha dicho respondió Putin a las preguntas.

Además, alertó de que las sanciones occidentales contra la banca rusa llevarán a la ruina a la economía ucraniana, a la que las entidades financieras rusas han prestado más de 25.000 millones de dólares.

"¿Que (las potencias occidentales) quieren hundir a nuestros bancos? Entonces, hundirán a Ucrania", subrayó Putin.

Argentina espera apoyo frente a buitres y reestructuración de la deuda

Argentina espera que la Cumbre del Grupo de los 20 (G-20) avance en la discusión de herramientas que permitan ponerle freno a los fondos buitre, dijo el ministro de Economía, Axel Kicillof.

Igualmente aspira a que esos instrumentos hagan viables los procesos de reestructuración de deuda en medio de una situación económica mundialmente compleja, expresó Kicillof desde Brisbane, Australia.

El titular argentino de Economía asiste al encuentro en representación de la presidenta Cristina Fernández quien está de reposo debido a un padecimiento de sigmoiditis que requirió su hospitalización la pasada semana,  en compañía del canciller Héctor Timerman.

Kicillof y Timerman mantuvieron un contacto con la prensa en el Centro de Convenciones de Brisbane, luego de participar de la primera sesión de la Cumbre del G-20, que finaliza el domingo.

Una de las cuestiones sobre las que el gobierno argentino deposita más interés es que el documento final del encuentro contenga algún tipo de mención a la cuestión de la reestructuración de deuda, que el país viene planteando ante diversos foros internacionales.

En concreto, instalar en agenda la amenaza de los fondos buitre y las implicaciones que tienen las sentencias del juez norteamericano en el litigio de esos grupos especuladores contra la soberanía financiera argentina.

Ese respaldo apuntalaría la resolución aprobada en septiembre por la Asamblea General de la ONU para crear una convención internacional que garantice los procesos de reestructuración de deudas soberanas, que los salve de las maniobras usureras de los fondos buitre.

La iniciativa obtuvo el apoyo de 124 países miembro de la ONU, 41 abstenciones y 11 naciones -entre ellas Estados Unidos, Australia, Japón, Reino Unido, Canadá y Alemania- se pronunciaron en contra.

Agenda previa

El anfitrión de la cita del G20, el presidente australiano Tony Abbott, reiteró que el crecimiento económico y la creación de empleos serían los temas centrales del cónclave.

De previo a la cumbre, el viernes, se realizó un encuentro de líderes empresariales del G20 que solicitaron a sus gobernantes que se comprometan con una ambiciosa agenda de reformas y estrategias para el crecimiento de las economías de cada nación.

El Business 20 (B20), como se denomina este foro que reúne a los hombres de negocios de los países miembros del bloque de las 20 principales economías del mundo, llamó a crear un ambiente propicio que permita estimular las inversiones, mayor productividad y el incremento de la expansión económica.

Según se informó, ese foro de negocios integra a las más importantes asociaciones empresariales independientes de las economías más importantes del mundo, representativas de más de 6.7 millones de pequeñas, medianas y grandes empresas.

(Redacción: con información de Prensa Latina, rtve.es, Página 12, Diario ES)