Desde Lima, el ministro habló sobre los planes que tiene el país para la refinería con China y en energías renovables.

Uno de los temas de la COP ha sido las energías renovables. ¿Qué hace Costa Rica en esto?

Tenemos tres plantes geotérmicas que pueden entrar al 100% de su capacidad entre 10 y 15 años, con la parte de geotermina ya alcanzaríamos un alto porcentaje de esa capacidad. Por eso el presidente ha indicado que nuevos proyectos de geotermia, en Parques Nacionales por ejemplo, no es una discusión que nos toca ahora. Por otro lado estamos esperando en el primer trimestre del 2016 que entre a funcionar la planta Reventazón y allí podremos decir que Costa Rica es 100% renovable.

Pero todavía en marcha el proyecto de la Refinería con China.

No sigue con eso, se abrió una ventana de oportunidad. El Presidente de CNPC y yo conformamos una comisión de alto nivel para que hiciera una evaluaicón de los aspectos que ahora son obstáculo para que la refinería continúe. Hasta que esa comisión no dé resultados, no vamos a poder saber si la refinería va o no va.

¿Cuáles obstáculos?

Está uno, y es que la Contraloría no acepta el estudio de factibilidad porque fue realizado por una empresa filial de CNPC y otros obstáculos de decisiones que se tomaron y que debían haber seguido un proceso distinto al que se utilizó. Todos esos aspectos son los que verá la comisión de alto nivel.

¿Cómo se enlaza la idea de la refinería con la promesa de Costa Rica de ser carbono neutral o la de AILAC de tener cero emisiones netas al 2050?

La política nuestra es un desarrollo bajo en emisiones, por eso estamos interesados que los combustibles que llegan al país sean de alta calidad, porque dan rendimiento y poca emisión. Por otro, conversábamos con las autoridades de China que queremos un modelo de refinería de bajas emisiones de carbono y precisamente por esas dos condiciones es que nos conviene más como país poder contar con una refinería que seguir comprando combustible en el exterior. Primero, porque los precios de materias primas son más estables que el del material terminado, por lo que también es un asunto de seguridad energética. En el mediano y largo plazo, es mejor depender del mercado externo en material prima y no en material terminado. Además, teniendo nosotros nuestra capacidad de refinar, vamos a poder proporcionar la calidad que requerimos. Además, hay un esfuerzo nacional paralelo que es la generación de combustibles como biodiesel, que habilitaría zonas en el norte del país.

Perú es un país que usa gas para vehículos, ¿por qué no usarlo en Costa Rica ya que es más limpio?

Los estudios que tenemos en Costa Rica indican que seriá caro, a menos que lo tengamos en el país, pero no queremos... Lo que se llama un estudio exploratorio sobre gas cuesta cerca de $75 millones, en estos momentos el país no está en capacidad de hacer eso. No queremos aventurarnos tampoco. El gas sigue siendo un hidrocarburo. Tenemos una moratoria de petróleo, explorar gas sería algo similar, entonces queremos apostarle a otras fuentes. Una forma de reducir el uso de combustibles fósiles es usando carros híbridos, verdes y altamente eficientes. A eso estamos apuntando.

El año pasado hubo un anuncio de que el MINAE y el BCR querían introducir buses y taxis verde, pero ha habido muy poco avance.

El problema es que la tecnología no se conoce y a partir del próximo año le vamos a entrar a proporcionar esa tecnología. Lo que tenemos son $100 millones entre Corea y Japón para acceso de tecnologías, no necesariamente para transporte sino también paneles solares y otras tecnologías que busquen el uso alternativo de energía. Pero sí vamos a lanzar una campaña fuerte para que los costarricenses podamos acceder a esto.

China es de los líderes mundiales en producción de energía eólica y solar. ¿Por qué no pedirle a ellos esto en vez de una refinería?

Sí, pero para eso se necesitaría sustituir los carros, por ejemplo, por vehículos eléctricos. Sustituir las calderas de industria de combustibles fósiles a eléctricas. Hacia eso vamos, pero no se hace de la noche a la mañana y esperamos que al 2050, o en los próximos 50 años, haya un cambio muy importante en la matriz energética del país y por eso hemos apostado por una matriz baja en emisiones.

Entonces, ¿qué espera que pase con la refinería a partir de este panel?

No sabemos, tenemos que ver si hay condiciones de viabilidad. Hay que recordar que la refinería no es de esta administración, fue solicitada por el presidente Arias y fue una solicitud país que tenemos que honrar. Empezó en esa administración, se continuó en la administración Chinchilla y han habido cosas que desde la perspectiva nuestra no es lo mejor que pudo haber pasado, pero es una negociación país y tenemos que honrar la palabra del país. Estamos tratando de ver cuál es la mejor forma de negociar lo mejor. Estamos obligados a darle una continuaación a esto, aunque perfectamente el país puede decir no vamos con la refinería. Es una opción, pero que nos costaría $40 millones.

¿Por la multa o por qué?

Por la inversión que se ha hecho. Ya hay planos, diseños, avances y una serie de cosas que se han hecho y el país no está en condiciones de agarrar la plata y tirarla al basurero. Entonces estamos tratando de ver la mejor forma de darle viabilidad al proyecto dentro de nuestra administración: bajo en carbono, eficiencia energética. Que se acomoda en el planteamiento que hemos hecho para los próximos 50 años.