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A pesar de que las autoridades prohibieron los tradicionales festejos de carnaval en todo el país debido la pandemia de Covid-19, miles de personas participaron de fiestas clandestinas y se volcaron a las playas de Brasil. La alcaldía de Río de Janeiro reportó el cierre de al menos cuatro locales nocturnos por infracciones a las normas de confinamiento, e impuso siete multas por violaciones al distanciamiento social.

Durante el fin de semana un gran número de brasileños y turistas copó las playas de estados como Río, San Pablo, Bahía y Santa Catarina. Brasil es uno de los epicentros globales de la pandemia y el segundo país con más muertes por coronavirus en el mundo solo después de Estados Unidos, con casi 240 mil víctimas.

Por primera vez en 180 años Río de Janeiro no celebra su icónico carnaval, que fue cancelado para evitar una mayor propagación del virus. El crecimiento de la llamada variante brasileña de la covid-19, que es más contagiosa, y las aglomeraciones registradas en los últimos días pese a que las fiestas fueron canceladas, hacen temer a las autoridades un salto en la cantidad de contagios y muertes en lo inmediato.

Más allá de las prohibiciones, en la noche del domingo se pudo ver a un gran número de personas sin mascarillas en bares, restaurantes y calles del sur carioca. Incluso hubo un baile improvisado en la Plaza Cazuza de Leblon, barrio ubicado junto a una de las playas más famosas de Brasil. El alcalde carioca Eduardo Paes determinó la reducción de la circulación de personas y puso límites al ingreso de turistas, aunque este fin de semana se vieron a miles de brasileños sin tapabocas en las playas.

En San Pablo, la Vigilancia Sanitaria del Estado bajo la dirección del gobernador João Doria dispuso el cierre de 11 establecimientos y la aplicación de 22 multas tras un incumplimiento "flagrante" de las normas de cuarentena en la capital brasileña. La Secretaría de Salud del Estado movilizó alrededor de 1.000 agentes de Vigilancia Sanitaria en los operativos para verificar el uso de mascarillas y el respeto a las pautas para evitar aglomeraciones en establecimientos comerciales, destacó el diario Folha de São Paulo.

Uno de los destinos turísticos más visitados de Salvador, la playa del Museo de Arte Moderno, recibió a una multitud de personas el domingo por la tarde. Las imágenes obtenidas por el portal UOL fueron tomadas durante una fiesta en el lugar de la que participaron cerca de 500 personas. En el video se puede ver a residentes y a turistas apiñados en una estrecha franja de arena, la mayoría de ellos sin usar mascarillas.

"Recibí los videos y organicé el equipo para iniciar el operativo de remoción de las personas que se encontraban allí. Más de 60 guardias civiles y un carro de la policía militar participaron en el operativo. Al llegar al sitio, encontramos alrededor de 500 personas en una playa pequeña, con una franja de unos 100 metros", aseguró Mauricio Lima, Director de Seguridad Urbana y Prevención de la Violencia de Salvador.