La crisis alimentaria afecta severamente a  un imporantesector de la población infantil de la región.

Los datos se basan en el último análisis de inseguridad alimentaria aguda bajo el protocolo de Clasificación Integrada de la Seguridad Alimentaria en Fases (CIF), en el periodo que abarca de noviembre de 2020 a marzo de 2021, el cual confirma que esa situación se vio afectada mayormente por la pandemia COVID-19 y se agudizó con los huracanes Eta e Iota.

En el caso de El Salvador, según el informe, 684.000 personas (10% de la población analizada) se encuentran en crisis alimentaria o peor (Fase 3 o peor de la CIF), y por tanto requieren acciones urgentes. De junio a agosto de 2021, se estima que 1.0 millones estarán en crisis o emergencia de inseguridad alimentaria aguda.

En el análisis realizado en Honduras, bajo el protocolo de la CIF escala aguda, se identificó que para el periodo de diciembre 2020 a marzo de 2021, un total de 2.9millones de personas (31%delapoblaciónanalizada), se encuentran en crisis o emergencia alimentaria (Fase 3 o 4 de la CIF). Según proyecciones, para el periodo de julio a septiembre de 2021, los afectados podrían llegar a 3.3 millones de personas.

En el caso de Guatemala, en la actualización de las afectaciones proyectadas, se estima que 3.7 millones de personas (23% de la población) se encuentran en crisis o emergencia alimentaria (Fase 3 y 4 de la CIF), lo que equivale a 820.000 hogares, según indicador del Censo de 2018.

“Para superar los retos en los próximos años es clave apoyar de forma estratégica, sistemática y focalizada a los pequeños y medianos productores agrícolas y de la pesca de la región, para que Centroamérica se consolide como una importante región productora de alimentos de forma sostenible”, dijo Vinicio Cerezo, Secretario General del SICA.

FAO: MALNUTRICIÓN ES UN DESAFÍO

Adoniram Sanches, Coordinador Subregional de FAO para Mesoamérica y Representante para Costa Rica y Panamá, confirmó a E&N que en la carga de la malnutrición en todas sus formas, en la subregión de Centroamé rica sigue siendo un desafío.

Citando el reporte titulado Panorama de la Seguridad Alimentaria y Nutricional 2019, el 12,6% de los niños menores de 5 años (2 millones) presentaban retraso en el crecimiento, siendo Guatemala el país con la mayor prevalencia en la región (46,7%), seguida de Honduras (22,6%) y Nicaragua (17,3%).

Sin embargo, el 6,9% (1.1 millones) tenían sobrepeso, correspondiendo en Nicaragua (8,3%), El Salvador (6,4%), Honduras (5,2%) y Guatemala (4,9%).

“Por lo tanto, se requiere actuar a nivel del sistema alimentario para lograr que las dietas saludables sean accesibles y asequibles para todos. Para ello se hace necesario contar con opciones de política e inversiones públicas para reducir el costo de los alimentos nutritivos y fortalecer el poder adquisitivo de las personas más vulnerables”, señaló Sanches.

Además, agregó, se requiere alcanzar equilibrio en las políticas agrícolas e incentivos hacia inversiones más sensibles a la nutrición en la producción alimentaria y agrícola, especialmente de frutas y vegetales, alimentos de origen vegetal y animal ricos en proteínas, como legumbres, aves, pescado y productos lácteos.

También valoró que es importante contar con acciones políticas en las cadenas de suministro, para reducir los costos de los alimentos nutritivos, que mejorarían la eficiencia en el almacenamiento, procesamiento, envasado, distribución y comercialización de alimentos, al mismo tiempo que reducen las pérdidas.

Agregó que la eficiencia del comercio interno y los mecanismos de comercialización son clave para reducir el costo de los alimentos para los consumidores y evitar desincentivos a la producción local de alimentos nutritivos, importantes para mejorar la asequibilidad de las dietas saludables para los consumidores urbanos y rurales.

Por otra parte, Sanches recordó que la región presenta una tasa de pobreza del 47%, superior al promedio de América Latina y El Caribe del 29%, con tres países -Guatemala, Honduras y Nicaragua- entre los cinco más pobres del continente, junto con Haití y Paraguay. De la misma manera, el porcentaje de pobreza extrema en Centroamérica (20%) supera al de la región (12%).

“Los niveles de pobreza y la desnutrición en el área centroamericana afectan principalmente a las poblaciones rurales y a las comunidades indígenas. La alta vulnerabilidad de la población, junto con la manifestación recurrente de las amenazas naturales existentes, hacen que parte de la región centroamericana sea una de las áreas del mundo con más alto riesgo de inseguridad alimentaria y nutricional”, concluyó el Coordinador Subregional de FAO para Mesoamérica y Representante para Costa Rica y Panamá.

Estrategia y Negocios

“Aumentaron caravanas migrantes de Centroamérica debido a crisis por Covid-19”: WFP

Más caravanas migrantes provenientes de Centroamérica hacia el norte del continente se detonarán por la crisis económica que trae consigo la pandemia de COVID-19, advirtió Luis Fernando Carranza, presidente de la Junta Ejecutiva del Programa Mundial de Alimentos (WFP) y representante de América Latina.

Señaló que “(la emergencia sanitaria) no frena las caravanas. Es un asunto que se trabaja con México, El Salvador y Honduras.

“Hemos alertado sobre la necesidad de ejecutar acciones conjuntas para que estos migrantes que se encuentran en situación irregular lo hagan de manera ordenada, digna y segura. Cuando la gente migra de manera forzada lo hace en circunstancias muy precarias”, dijo.

La pandemia obliga a los gobiernos a exigir una prueba negativa de COVID-19 a los visitantes extranjeros para evitar contagios, lo que podría ser aprovechado por los grupos criminales internacionales.

“El crimen organizado tiene claras las necesidades que estas personas necesitan, no me extrañaría que puedan tener una oportunidad para lucrar con la gente y generar este tipo de respuestas.

“Es un problema que nos afecta a todos y debe ser solucionado por todos, es un tema de solidaridad, porque el crimen organizado siempre encuentra la manera de salir ganando de las situaciones de emergencia y de crisis.

“Antes de la pandemia, la migración estaba basada en dificultades económicas, ahora, con el agravamiento de la pobreza por el COVID yo no descarto que se incremente el número de personas que decida migrar de manera forzada”,  dijo.

Carranza dijo que “un plan latinoamericano en sí, que se tenga para el combate al hambre, no existe. La pandemia desnudó el gran problema de la desigualdad en América Latina, sí hubo un impacto muy grande, la pobreza creció y son datos alarmantes”.

Señaló también que esa situación pone a Latinoamérica en una postura de mayor riesgo, “debemos todos crear programas para mitigar la crisis y crear la resiliencia necesaria”.

Además, “el corredor seco (en Centroamérica), ubicado en zonas indígenas, la pandemia y el cambio climático crean una tormenta perfecta que genera inseguridad alimentaria”, apuntó el también embajador de Guatemala en Italia.