Foto: Nicolás Boeglin, profesor de derecho internacional público, explica la situación bochornosa que enfrenta Costa Rica por atrasarse en el trámite de adopción del Acuerdo de Escazú que entrará en vigencia el 22 de abril Día Mundial de la Tierra.

El Acuerdo de Escazú es un tratado internacional que promueve la consolidación de derechos específicos de las personas defensoras del ambiente y también el acceso a la información y la participación en la toma de decisiones por personas y comunidades en América Latina y el Caribe.

Fue adoptado, después de nueve largas rondas de negociación, bajo el liderazgo de Costa Rica y la CEPAL en Escazú, en marzo de 2018, y entrará formalmente en vigor este próximo 22 de abril Día Mundial de la Tierra, para los 12 Estados que ya lo han ratificado, entre los cuales, lamentablemente, no figura Costa Rica.

Este acuerdo ambiental que es el primero en su tipo construido desde y para América Latina, es auspiciado por la Comisión Económica para América Latina (CEPAL) y ha tenido el acompañamiento de instituciones estatales y organismos de la sociedad civil así como grupos de jóvenes en todos los países, que apadrinan el Acuerdo.

En esta entrevista de David Chavarría en el programa radial Interferencias, a Nicolás Boeglin Profesor de Derecho Internacional Público de la Facultad de Derecho de la Universidad de Costa Rica (UCR), se explica con más detalle lo que conlleva para Costa Rica el haberse atrasado en su proceso de adopción.

Así como la incómoda situación que se le plantea al país, desde el punto de vista internacional, por no ser aún Estado Parte de un tratado regional que lleva el nombre de un cantón costarricense.

ENLACE AL VIDEO DE LA ENTREVISTA: https://es-la.facebook.com/interferenciacr/videos/vb.856249451227049/843544716253409/?type=2&theater