"En lo que a mí se refiere, concluye mi tarea como primer secretario del Comité Central del Partido Comunista de Cuba, con la satisfacción de haber cumplido y la confianza en el fututo de la patria", dijo Castro, durante el primer día de sesiones del octavo Congreso de la agrupación política, cónclave que se inauguró este viernes y se extenderá hasta el lunes.

El histórico dirigente de la revolución cubana señaló que continuará militando en el partido como "un combatiente revolucionario más", dispuesto a aportar su "modesta contribución" hasta el final de su vida. "Nada me obliga a esta decisión. Creo fervientemente en la fuerza y el valor del ejemplo y en la comprensión de mis compatriotas; y que nadie lo dude que mientras viva estaré listo con el pie en el estribo para defender a la patria, a la revolución y al socialismo, con más fuerza que nunca", enfatizó en su discurso.

Castro estuvo como primer secretario del Partido Comunista de Cuba durante 10 años, tras asumir este cargo, el 19 de abril de 2011.

En su último gran discurso como dirigente máximo del país el primer secretario del Partido Comunista cubano llamó a un "diálogo respetuoso" entre Cuba y Estados Unidos. "Ratifico desde este congreso del Partido la voluntad de desarrollar un diálogo respetuoso y edificar un nuevo tipo de relación con los Estados Unidos, sin renunciar a los principios de la revolución y el socialismo", dijo el hermano de Fidel Castro.

Raúl Castro fue coautor en 2014 del deshielo entre los dos países junto con Barack Obama, que puso fin a medio siglo de fuerte confrontación y reactivó las relaciones diplomáticas, rotas desde 1961 y restablecidas en 2015. Sin embargo, el republicano Donald Trump desmanteló buena parte de lo avanzado entre los dos países, e implementó un duro reforzamiento del embargo vigente desde 1962.

La elección de Joe Biden como presidente de Estados Unidos suscitó grandes esperanzas en Cuba. Pero tres meses después de su investidura, no ha dicho una palabra sobre la isla.

Juan González, su asesor para América Latina en el Consejo de Seguridad Nacional, acaba de afirmar que "Biden no es Barack Obama en la política hacia Cuba". Según explicó, "el momento político ha cambiado de forma importante, se ha cerrado mucho el espacio político, porque el gobierno cubano no ha respondido de ninguna forma".

Sesenta años después de que su hermano Fidel proclamara el carácter socialista de la revolución cubana, Raúl, de 89 años, también fustigó la "guerra económica" que Washington libra contra la isla "con la declarada meta de estrangular al país y provocar un estallido social".

En el capítulo referido a las relaciones internacionales del informe que presentó al cónclave, Castro culpó al neoliberalismo por las manifestaciones de inestabilidad social en América Latina.  "El neoliberalismo volvió a demostrar su incapacidad para responder a los problemas sociales de la región y, como consecuencia, hay manifestaciones de inestabilidad social", señaló.

Castro recordó que hace cinco años -durante el anterior congreso de la formación comunista- había advertido que la región de América Latina y el Caribe estaba bajo la influencia de una derecha que golpeaba a los gobiernos progresistas ."Esa contraofensiva se fortaleció cuando la política de Estados Unidos cayó en manos siniestras con pretensiones intervencionistas y de la derecha cubanoamericana con amplia trayectoria terrorista y corrupta", apuntó.

- "Concluye mi tarea" -

La histórica reunión en el Palacio de Convenciones de La Habana, que durará cuatro días y en la que participan 300 delegados de todo el país, marca el ascenso de una nueva generación.

En su ingreso al congreso con su uniforme de general de cuatro estrellas, seguido por su sucesor designado, el presidente Miguel Díaz-Canel (60), Raúl Castro recibió un largo aplauso de los delegados, según las imágenes divulgadas por la televisión estatal.

Díaz-Canel, que lo remplazó en la presidencia en 2018, será también el primer dirigente civil del partido, en el que ha hecho toda su carrera. Está previsto que sea designado primer secretario, el más alto cargo del país, el lunes durante la última jornada. Es "el congreso de la continuidad", dijo en Twitter, señalando que las directrices del país, una de las cinco últimas naciones comunistas en el mundo, no cambiarán.

Aunque se requieren reformas económicas urgentes, con el país inmerso en una profunda crisis, el principio de partido único se mantendrá. "El Partido constituye garantía de la unidad nacional y síntesis de los ideales de dignidad, justicia social e independencia de las generaciones de patriotas que nos antecedieron y las que nos han defendido en todos estos años de lucha y victoria", dijo al inaugurar el congreso José Ramón Machado Ventura, de 90 años, número dos del partido que también se espera se retire.

- "La gente necesita más" -

Después de la muerte de Fidel Castro en 2016, el retiro de Raúl pasa una página histórica en la isla, en donde la mayoría de los habitantes no han conocido a otra familia dirigente que no fuera la de los conocidos revolucionarios. "Raúl no va a estar al frente del Partido, pero (para) cualquier problema Raúl está ahí, Raúl no se ha muerto", reflexionó Ramón Blande, militante comunista de 84 años.

En las calles de La Habana, sin turistas debido a la pandemia, los cubanos parecen más preocupados por la escasez de alimentos, las largas filas frente a los supermercados y la espiral inflacionaria que desató la reciente unificación de las dos monedas que tenía el país. "Tengo esperanza de que con el congreso esto mejore, porque los precios están muy altos, los salarios subieron (...), pero (...) en definitiva no alcanza" el dinero, se lamenta María Martínez, jubilada de 68 años.

En los últimos meses, Cuba ha experimentado una inédita agitación social, impulsada por la llegada reciente del internet móvil, con manifestaciones de artistas, protestas de disidentes y movilizaciones de otros sectores de la sociedad civil como los defensores de los animales.

"La salida del panorama político activo de Raúl Castro, lógicamente que entraña un vuelco histórico más o menos visible en lo inmediato", destacó el novelista Leonardo Padura, en un reciente artículo. "Pero la gente necesita más. No solo para hablar, sino para vivir mejor. Creo que después de tantos sacrificios, los cubanos nos lo merecemos", añadió.