Ideograma del Planetario de Montevideo.

Estas publicaciones aseguran que el fenómeno se prolongará durante meses con “temperaturas extremadamente bajas” que provocarán problemas de salud a las personas. Todo esto es completamente falso.

Los científicos explican que el afelio ocurre todos los años, lo mismo que el perihelio que ocurre en el mes de enero. En el perihelio el sol se encuentra a unos 147 millones de km. de la Tierra, mientras que durante el afelio el planeta está a 152 millones de kilómetros.

Esto ocurre porque la órbita de los planetas alrededor del sol no es una circunferencia perfecta, sino elíptica.

"En el perihelio el Sol se encuentra a aproximadamente unos 147 millones de km de la Tierra, y cuando ésta se encuentra en el afelio está a unos 152 millones de km del Sol".

La distancia varía porque la órbita de la Tierra alrededor del Sol no es una circunferencia perfecta sino elíptica.

Lo que sí ocurre durante el afelio es que la velocidad de traslación disminuye. Esto es algo que se conoce desde el siglo XIV y, desde entonces, se conoce como la segunda ley de Kepler, que formula que los planetas se mueven más rápidamente cuando están más cerca del sol.

El afelio tiene lugar cada año entre el 2 y el 7 de julio. El perihelio tuvo lugar este año el 3 de enero.

 

Estaciones

El afelio y el perihelio no tienen ninguna relación con las variaciones de temperatura del planeta, pues la diferencia de distancia de un punto y otro con respecto al sol es de aproximadamente 5 millones de kilómetros. Y aunque esto suene a mucho, en las distancias espaciales no significa prácticamente nada.

Las estaciones, que son las que están relacionadas con los cambios de temperatura, se producen por la inclinación del eje de rotación de la tierra con respecto al plano que describe alrededor del sol, lo que se denomina eclíptica.

Este eje está inclinado unos 23,5 grados y por tanto cuando estamos en el verano del hemisferio norte, el eje norte, es decir el polo norte de la Tierra, está apuntando más hacia la dirección del Sol. En cambio, en invierno, dicho polo norte está apuntando en dirección opuesta.