Además, se ha de destacar la construcción de 52 kilómetros de canales secundarios suficientes para regar 8.000 hectáreas de suelos aptos para agricultura.

En resumen, se trata de un proyecto (estructurado hace muchos años pero llenándose de moho en alguna gaveta gubernamental) que aprovecharía las aguas que, a partir del embalse del Proyecto Hidroeléctrico Arenal, hoy se dirigen sin ningún aprovechamiento hacia el océano Pacífico, después de cumplir la función generadora de energía en las plantas de Arenal, Corobicí y Sandillal. Billones de metros cúbicos que serán almacenados al suroeste del cantón guanacasteco de Bagaces para su racional aprovechamiento.

Proyecto con el que se estaría garantizando el abastecimiento de agua potable para más de 70 Asadas, además de ampliar sustancialmente los suelos bajo riego y, de paso, poniendo este recurso vital a disposición del significativo desarrollo turístico de Guanacaste. Se mitigarían así los conflictos de abastecimiento de agua potable para las comunidades y los proyectos inmobiliarios y turísticos de la región Chorotega para por los menos los próximos 50 años, según anuncios oficiales del Estado.

Los problemas del agua NO se resuelven con una nueva Ley de Aguas auspiciada por la GWP-Banco Mundial, sino con un cambio de actitud donde prive una mucha mayor inversión en el sector y una buena dosis de sentido común (que es lo que más está faltando).

Doctor en Ciencias Biológicas. Catedrático de la Universidad Nacional.
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