Imagen: El Periódico Digital Turrialbeño informó que vecinos del Carmen Lyra pusieron barricadas y prendieron fuego frente al albergue especial para la población indígena contagiada de Covid-19.

(Imagen: El Periódico Digital Turrialbeño informó que vecinos del Carmen Lyra pusieron barricadas y prendieron fuego frente al albergue especial para la población indígena contagiada de Covid-19)

Los atacantes no tuvieron consideración del estado de salud del bebe al incendiar, este martes, el albergue para la población cabécar ubicado en Turrialba, destinado a dar acogida a personas de esta comunidad indígena que acuden a citas, exámenes o procedimientos médicos en el hospital de Turrialba.

La denuncia la hizo el “Periódico Digital Turrialbeño” y fue respaldada por organizaciones nacionales de los pueblos indígenas y por los estudiantes indígenas universitarios.

La denuncia del Movimiento Indígena Interuniversitario, que integran estudiantes universitarios indígenas, señala que el martes 14 de junio, una familia indígena Cabécar de tres adultos y un niño que acudieron al hospital de Turrialba, fue puesta en aislamiento preventivo ya que el bebé presentaba síntomas asociados al Covid-19, esperarían ahí los resultados de las pruebas que les hicieron a las cuatro personas.

Ese martes, señalan, el periódico Turrialbeño denunció que un grupo de vecinos del barrio donde se ubica el albergue, exigían que las personas aisladas fueran sacadas de la comunidad. Las presiones continuaron “hasta que en horas de la madruga realizaron una quema frente al albergue”.

“Esta acción es una expresión de ignorancia y racismo, primero por el desconocimiento respecto a las formas de transmisión del virus y también por ser un acto de intimidación que puso en peligro la integridad de las personas indígenas que se encontraban dentro del albergue” afirman los universitarios.

“Esta situación es injustificable y pone en evidencia el racismo estructural que persiste en la sociedad. El trato inhumano contra las personas indígenas por parte de las personas que las estaban instigando debe ser condenado” y demandaron a las autoridades una intervención pronta para hallar a las responsables de este ataque.

Agregan que “el hostigamiento no se produce solo por la sospecha de la transmisión del virus, es la evidencia de un trato discriminatorio en contra de la población indígena, esta discriminación es cotidiana en una sociedad que siempre nos han visto como “los otros” y lamentablemente sale a relucir en momentos donde deberían estar presentes la empatía y la solidaridad” lamentaron.

Sobre este tipo de actos temerarios, el presidente de la Comisión Nacional de Emergencia, Alexander Solís, hizo una referencia general este jueves en la conferencia de prensa sobre el estatus del COVID-19 en el país y las acciones que despliega el gobierno para atender la emergencia sanitaria.

Solís afirmó que frente a grave crisis sanitaria que enfrenta el país se espera de la población actitudes de solidaridad y comprensión hacia las personas que enferman de COVID-19, una condición que expone a un estado de gran vulnerabilidad a los pacientes, que no son culpables sino víctimas de un virus tan agresivo como lo es el SARS-COV2.

Solís puntualizó que hay 192 personas protegidas, entre estas familias con algún miembro covid-19 positivo con riesgo de complicarse así como personas que no tienen las condiciones en sus hogares para pasar la cuarentena.

Las medidas de aislamiento en albergues de personas expuestas al coronavirus sin condiciones para la cuarentena, protegen a la persona, a la familia y a las comunidades. Por eso se requiere la comprensión para que las comunidades accedan a esta estrategia, que no las pone en riesgo y es la que más segura.

Pidió a la población que si tienen dudas sobre la seguridad de los albergues, conversen con el personas de salud y las autoridades de su comunidad. Solo juntos y juntas podemos salir de esto, evitar la transmisión comunitaria y una mayor explosión de la pandemia, enfatizó.