El funcionario explicó que el tema fue tratado en primer lugar con las autoridades chinas durante la visita que efectuó el presidente Luis Guillermo Solís a Pekín, a inicios de este año.

Aunque la posibilidad del crédito chino está planteada, “los temas finos de la negociación como plazos y tasas de interés no han sido abordados”, señaló el funcionario en declaraciones a un medio radial.

Dado que la negociación con China no está finiquitada, el gobierno explora otras dos posibilidades de financiamiento, una con el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y otra con el Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE), cada una por un monto de 500 millones de dólares.

La ventaja con estas entidades financieras, explicó Pacheco, es que las tasas de interés son “sustancialmente más bajas” que las que cobran los bancos privados.

Los recursos, dijo el ministro interino de Hacienda, servirán para financiar el déficit en el gasto del gobierno central, que según las previsiones, será de un 6,7% del Producto Interno Bruto (PIB), pese a que el proyecto de presupuesto enviado al Congreso prácticamente no crece con respecto al de 2015 (únicamente un 0,5%).