Conmemoraron un país que necesita mucho más de los 24 territorios de las naciones indígenas, y a las diversidades que lo habitan, que lo que esos territorios y gentes necesitan del gobierno, este país le debe oídos, ojos, pies, manos, y voces a las diversidades culturales que lo conforman.

Es el primer aniversario desde que la Constitución en su artículo primero dice que: “Costa Rica es una República democrática, libre, independiente, multiétnica y pluricultural”, y cuánto camino queda para comprender todo eso.

Necesitamos más de estos pueblos, de su visión de mundo, de su profunda concepción del universo y de su certeza de la relación de igualdad y respeto entre los seres humanos y el lugar que habitan, del que son parte.

Necesitamos más de las comunidades que nos enseñan seguridad alimentaria en sus montañas, prácticas agrícolas sostenibles, que tienen agua y aire limpio. Comunidades que no conocen el concepto externo de pobreza que se mide en no tener electricidad, piso de concreto, zinc, paredes, microondas o cuántos televisores por casa. Las comunidades más afectadas y deprimidas se cuentan entre aquellas donde el sistema educativo, la iglesia y la dinámica económica han sustituido la forma de entender el mundo, las que están cerca de comunidades Sikwapa (no indígenas).

Ahí está la comunidad de Salitre, luchando sola contra la ley institucionalizada del más fuerte, Térraba manteniéndose en pie.

Hoy en comunidades como Paso Marcos se conmemora la independencia de un país que necesita mucho de sus pueblos, de sus diversidades, para aprender, para decidir, para encontrar alternativas y respuestas, para construir una identidad de siglos. Gracias por las fotografías a Suerabatha Grupo Ecológico.