Instalaciones petroleras en Arabia Saudita.

"No sabemos quién está detrás de estos ataques pero el hecho que los hutíes hayan reivindicado la responsabilidad es grave", afirmó el enviado durante una reunión ordinaria sobre Yemen en el Consejo de Seguridad.


"Este tipo de acciones pone a Yemen en riesgo de un conflicto regional", advirtió al referirse a una "escalada militar preocupante".

Durante la discusión, varios países como Reino Unido, Francia, Kuwait y Rusia condenaron los ataques pero sin identificar a un responsable. La nueva embajadora estadounidense en la ONU, Kelly Craft, repitió por su parte la posición del departamento de Estado según la cual Irán es responsable. 

Los rebeldes hutíes de Yemen, apoyados por Irán y que se enfrentan desde hace cinco años a una coalición militar liderada por Arabia Saudita, reivindicaron los ataques del sábado contra dos instalaciones del gigante estatal saudita Aramco, que provocaron una reducción de la producción de 5,7 millones de barriles diarios, aproximadamente el 6% del suministro mundial.

Griffiths llamó a los yemeníes a retomar el diálogo para poner fin a la guerra. Paralelamente a los esfuerzos en curso para aplicar los acuerdos de Estocolmo en diciembre pasado, "las partes yemeníes deben seguir adelante para retomar sin retraso el proceso político inclusivo", dijo.

Los acuerdos concluidos en Suecia apuntaban a un cese al fuego en la región de Hodeida (oeste), el retiro de combatientes y un amplio intercambio de prisioneros.