El foro sobre el “futuro energético y la conservación en Costa Rica”, este jueves, a las 6 en el Auditorio de la Facultad de Ciencias Agroalimentarias de la Universidad de Costa Rica, es una propuesta del Frente Nacional por la Protección de los Humedales para generar una reflexión sobre un tema que compromete los recursos naturales y a la población del país.

El panel estará integrado por René Castro Salazar, Ministro de Ambiente, Energía y Telecomunicaciones; Roberto Dobles Mora, ex-Ministro de Ambiente, Energía y Telecomunicaciones, ex-director ejecutivo del ICE y RECOPE, experto en temas energéticos; Rolando Araya Monge, ex-ministro de Obras Públicas y Transportes y ex-Diputado, Carlos Quesada Mateo, ex vicerrector de Investigación de la UCR y ex-coordinador de la Estrategia Nacional sobre Desarrollo Sostenible.

La introducción estará a cargo de Bernardo Aguilar González, director ejecutivo de Fundación Neotrópica y actuará como moderador Gustavo Gutiérrez Espeleta, director Escuela de Biología de la UCR

El planteamiento de un proyecto de país verde requiere que resolvamos las controversias que generan conflictos ambientales que en el pasado Costa Rica no ha enfrentado.

Entre ellos se encuentra la relación entre nuestro modelo económico y las políticas de conservación. Las tensiones entre estas agendas durante los últimos 30 años, han llevado a que las acciones de gobierno sean calificadas de doble discurso. Uno de los mayores conflictos radica en el horizonte de las políticas energéticas costarricenses, columna vertebral del modelo económico del país.

Nos encontramos en una coyuntura en la que el ICE plantea presunciones de demanda que incluyen la provisión de energía eléctrica para proyectos de integración económica regional y proyecta aumentos en la demanda basados en los modelos económico y de consumo actual.

Para llenar estas necesidades se plantean alternativas como la explotación del gas natural, la explotación de la geotermia dentro de las Áreas Silvestres Protegidas y el controversial Proyecto Hidroeléctrico El Diquís.

Todas estas alternativas tienen significativos costos de oportunidad socio-ambientales sobre comunidades y ecosistemas tan importantes como las comunidades indígenas de las regiones Brunca y Huetar Norte, nuestros parques nacionales, reservas biológicas y humedales RAMSAR como los casos de Caño Negro y Térraba-Sierpe.

De allí surge la necesidad que una reflexión informada para fomentar las soluciones adecuadas para el futuro del país y la aspiración costarricense de convertirse en una auténtica democracia ecológica, señalan los organizadores.