1. Confirma, una vez más, los límites territoriales fijados por el Tratado Cañas Jerez y del Laudo Cleveland, así como el derecho perpetuo de Costa Rica a la libre navegación por el río San Juan.

  2. Indica que Isla Portillo pertenece Costa Rica y la CIJ condena a Nicaragua a pagar por el daño ambiental causado.

  3. Condena a Nicaragua por violar la soberanía territorial costarricense por la construcción del caño entre la laguna de Los Portillos (o Harbor Head) y el río San Juan, y por violar medidas cautelares de propia CIJ con la construcción de otros dos caños.

LO QUE MAS IMPORTA, sin embargo, es lo siguiente:

  1. Al quedar zanjada plenamente la cuestión de límites territoriales, sienta una base para definir adecuadamente los límites marítimos entre ambos países. Esto es lo que tiene mayor valor estratégico y económico en el largo plazo. Es lo esencial. Se trata de aguas que tienen petróleo, y otros bienes estratégicos, además de la pesca y cuantiosos recursos naturales.

Las coordenadas quedan potencialmente determinadas a partir de este fallo de la CIJ. No avizoro que haya acuerdo para que se firme un Tratado de Límites Marítimos entre ambos países (el cual no existe) en los próximos años ni mucho menos. Sin embargo, define las bases técnicas (coordenadas y puntos de referencia) para que este punto sea resuelto, quizá por otro tribunal internacional. Estratégicamente este el tema más relevante en el largo plazo.

  1. Al haberse resuelto en el pasado reciente--por otra sentencia de la propia CIJ un diferendo sobre mares territoriales entre Colombia y Nicaragua, la cual resultó favorable para Managua--parece ello ahora obligar a Nicaragua a cumplir esta sentencia. Caso contrario, entra en contradicción. Sin embargo, esa vieja costumbre del "se obedece, pero no se cumple", de la cual se ufanaron muchos de nuestros caciques autoritarios en América Latina (desde Getulio Vargas hasta abajo) puede suceder en Nicaragua.

  2. No dudo que, a pesar de lo claro de la sentencia, habrá guardas nicaragüenses en pocos meses impidiendo la libre navegación de pangas ticas, y contra el "se obedece, pero no se cumple", sólo existe la coacción. Los " limites" fácticos del derecho internacional. Igualmente avizoro problemas para que Nicaragua conceda una indemnización razonable negociada bilateralmente por los daños ambientales. Eso no se dará. Tendrá que ser retomado por la CIJ en un año.

  3. Finalmente, sobre la trocha o Ruta 1856 doy mi punto de vista. Aquí hay ropas sucias nuestras que tenemos que lavar en casa. Me explico: si bien la CIJ señaló que no se había demostrado tal daño, y sólo le llamó la atención a Costa Rica por no haber hecho un estudio de impacto ambiental previo, lo cierto es que--desde el punto de vista de CR--el problema es otro y no tiene que ver con el conflicto con Nicaragua.

El problema interno costarricense con la trocha fue otro, y no ha sido aclarado ni perseguido. ¿Dónde terminaron los millones de dólares que se malgastaron en esa absurda aventura, sin autorización de la Contraloría General (CGR) y sin haber existido ningún estado de emergencia pleno y real? ¿Dónde están las responsabilidades por ello?