Sergio Erick Ardón.
Sergio Erick Ardón.

Ahora se ha vuelto a la carga. A raíz de una marcha opositora, de la que incluso Capriles se desmarcó, y que terminó en pedreas, incendios, tiros y violencia, con su cuota de muertos y lesionados, se han levantado voces que no dejan de despertar curiosidad.

Oscar Arias clama al cielo por el respeto a los manifestantes y a sus azuzadores, y condena al gobierno de Maduro, al que acusa de ser el culpable de los desmanes.

Graciosamente pasa por alto que se esté llamando a derrocar por la fuerza un gobierno legalmente constituido, reconocido por todos los países del mundo, y que hace apenas unos meses ganó unas elecciones que nadie cuestionó, haciéndose de la victoria en 20 de los 23 estados de Venezuela.

La gran mayoría de los gobiernos latinoamericanos y caribeños han manifestado, el repudio a la violencia y su respaldo a las autoridades constituidas de Venezuela.

Washington no, ahí se dice lo mismo que nos dice con cara compungida Oscar Arias, y que repiten sus allegados más íntimos, que se han olvidado por un rato de la política nacional, de la que parecen haber perdido interés, y de calles asfaltadas y tuberías, de las que todos los días nos informan, haciendo lo que está bien, centrándose en lo que si conocen y que nosotros podemos constatar.

No deja de ser llamativa esta súbita pasión por los destinos de Venezuela