Diversos factores pueden afectar a última hora el comportamiento de los votantes.

No obstante, los líderes de la campaña del PLN se muestran optimistas, a la espera de que factores no valorados por las encuestas reviertan las predicciones el próximo 3 de abril.  ¿En qué se basa ese optimismo?

1. Las posibilidades de error

Hasta ahora, las encuestas nos van mostrado una tendencia que es favorable a Chaves, pero todas las encuestas tienen un margen de error que es menor o mayor según el tamaño de la muestra y la metodología empleada para seleccionarla. Ese porcentaje puede fallar a favor o en contra de cualquiera de los dos candidatos.  

Por ejemplo, la última encuesta del Instituto de Estudios Sociales en Población (IDESPO), de la Universidad Nacional (UNA) le da a Chaves un 44,4% de intención de voto, en tanto que a Figueres un 32,5%. La diferencia es de 12 puntos porcentuales.

Considerando que el margen de error es de 3,2%, los posibles escenarios en la realidad son muy variables. Los más extremos serían que la diferencia a favor de Chaves fuera mucho más amplia de lo que refleja esta encuesta (47,6% contra 29,3%) hasta una considerablemente más pequeña (41,2% a favor de Chaves contra 35,7% a favor de Figueres).

La situación real en lo que se refiere a intención de voto posiblemente se ubique entre estos dos extremos. No obstante, la intención de voto no es lo único que cuenta.

 

2. Indecisos y apáticos

La mencionada encuesta de la Universidad Nacional refleja que un 27% de las personas encuestadas que dicen que irán a votar aún no ha decidido por quién hacerlo. Además, un 44% de los potenciales electores se declara “apático”, lo cual quiere decir que la política electoral no les entusiasma o que no les gusta ninguno de los dos candidatos.

Dentro del grupo de “apáticos” podría haber un porcentaje importante de electores que ya ha tomado una decisión pero, en su conjunto, los apáticos constituyen un sector inestable en cuanto a intención de voto. Puede ocurrir que a última hora no se tomen la molestia de salir a votar o que cambien su intención inicial.

Esta circunstancia representa un factor de incertidumbre para ambas candidaturas, pues muchos incidentes de último momento pueden inclinar la balanza de un lado o de otro.

Un hecho comprobado reiteradamente por los estudios de comportamiento electoral, indican que en los balotajes se registra un aumento del abstencionismo. Esto ocurre en nuestro país desde que se produjo una ruptura del bipartidismo, así como en muchos otros países con sistemas electorales semejantes al nuestro. El abstencionismo es algo que podría afectar a los dos candidatos de manera similar, si se considera el fenómeno sin tomar en cuenta otros factores.

 

3. Experiencia, organización, movilización

El 3 de abril se medirán en las urnas dos entidades políticas totalmente distintas.

Por una parte, el Partido Liberación Nacional, con una historia de 7 décadas y 17 campañas electorales previas, desde 1953.

Esta historia le confiere una experiencia muy amplia en cuanto a la capacidad organizativa y el poder de movilización que se requieren para acometer la batalla decisiva, que se libra el propio día de las votaciones.

El PLN es quizá el único partido en Costa Rica que dispone de una red organizativa en todo el territorio nacional, con capacidad suficiente para movilizar a decenas y hasta centenas de miles de personas afines que no lo harían por iniciativa propia, ya sea por problemas de transporte o por falta de motivación.

Por su parte, el PPSD es una agrupación surgida en mayo de 2018 y que no es sino hasta ahora que enfrenta una campaña electoral.

Hace poco más de un año (enero de 2021), esta agrupación tuvo “un encuentro afortunado con el economista Rodrigo Chaves Robles, líder con quien comparte los mismos ideales”, según afirma su propia página web.

En pocas palabras, el PPSD es un partido novato con un candidato encontradizo, sin experiencia ni organización, que se prepara a enfrentar a una máquina electoral.

Desde luego, las máquinas no siempre funcionan bien. El mejor auto te puede dejar tirado en el camino, mientras que otra persona que camina puede llegar más pronto y segura a su destino. Y de hecho así ha pasado ya en la historia electoral más reciente del país, pero lo dicho acá sigue siendo un hecho objetivo que puede pesar en los resultados finales.

4. Los imprevistos

 Las tres circunstancias mencionadas hasta ahora alimentan las esperanzas del partido verdiblanco, ante lo que parece un fuerte empuje de su contrincante. Pero aún queda un cuarto factor que entra en juego y que podría favorecer o afectar negativamente a cualquiera de los dos candidatos.

Nos referimos a los “imprevistos” que, en realidad, suelen ser errores de campaña. Una declaración o un acto desafortunado del candidato o de alguna figura notable de un partido o de otro, bien podría frenar e incluso revertir las tendencias.

Los “errores pasados”, tales como el tema de Alcatel, en el caso de Figueres, o el acoso de mujeres, en el caso de Chaves, difícilmente podrían torcer el rumbo a la campaña. Por eso hablamos de “imprevistos”, errores nuevos que puedan impactar y que ya no haya tiempo de corregir.