Los ecologistas insisten en los principios básicos para la mitigación de los problemas ambientales que generan las toneladas de desechos sólidos que se producen minuto a minuto en todos los rincones del mundo: reducir, reutilizar y reciclar.

En Costa Rica, la Ley para el manejo integral de los desechos sólidos (Ley GIR) fue aprobada en 2010 y se dio un plazo prudencial para que las municipales, -instituciones responsables en esta área-, adecuaran los sistemas de recoleccion y manejo así como las oficinas administrativas.

Seis años después, más de la mitad de las 81 Municipalidades del país no han iniciado el trabajo y solo un bajo porcentaje de cantones han iniciado las tareas para el manejo integral y ecológico de desechos.

La falta de acción de los gobiernos locales, la indiferencia de los ciudadanos y la astucia de empresas incineradoras, han introducido en el país un elemento inexistente hace poco tiempo: el uso de incineradores para los desechos municipales, que se presenta como una salida fácil y de poco compromiso con los principios universales de las tres erres, a pesar de los altos costos sociales, ecológicos y económicos de esta técnica.

Otros objetivos de la celebración del Día Mundial del Reciclaje son: la promoción del uso de artículos elaborados con desechos y el fomento de hábitos en cada persona para cuidar el planeta con técnicas sencillas que surgen del hogar.  

La idea es sembrar en los hombres y mujeres del mañana la importancia del reciclaje para la supervivencia del mundo, para reducir desde ahora los graves impactos por la contaminación.

Esta iniciativa surgió hace 22 años de un grupo de ecologistas en Texas (sur de Estados Unidos), con el objetivo de incentivar a la población mundial a asumir uno de los hábitos más importantes para el futuro de la humanidad: el reciclaje.

Organizaciones No Gubernamentales (ONG), escuelas, universidades e instituciones estatales realizan actividades orientadas a reducir, reutilizar y reciclar los artículos para darle una segunda vida útil.La basura electrónica se ha sumando como uno de los más graves problemas de contaminación que existen en el mundo, por esa razón, en México y Colombia hay programa dedicados a recibir todo lo que es considerado "basura" por los usuarios de los teléfonos móviles y otras tecnologías de comunicación.

De acuerdo con expertos, la batería de un móvil puede llegar a contaminar hasta 600 mil litros de agua, lo que representa una gran amenaza contra la humanidad. De no tomar las recomendaciones a tiempo, la población mundial podría sufrir una crisis de toxicidad severa.