“Tenemos una obligación ética, una obligación jurídica y mal hablaríamos de respeto a los derechos humanos si entendemos que, sin embargo, en ocasiones estamos sustraídos al cumplimiento y obligaciones de un órgano de la Corte Interamericana por razones de cualquier naturaleza."

Para Arguedas Ramírez, a pesar del regocijo que sentimos “el nombramiento de doña Elizabeth no puede invisibilizar el hecho de que, lamentablemente, el Estado costarricense se encuentra en mora en relación con la jurisdicción de la CIDH” por el incumplimiento de la sentencia que obliga al Estado a reglamentar la técnica de Fertilización in Vitro (FIV) para que pueda beneficiar a las parejas que de otro modo no pueden concebir hijos.

Agregó que “si el homenaje que esta Asamblea unánimemente ha hecho a doña Elizabeth tiene un trasfondo de sinceridad y de consistencia, tenemos que cumplir con la sentencia de la Corte Interamericana en materia de FIV” y con cualquier otra que en el futuro “nos obligue a realizar una actividad legislativa o de cualquier otra naturaleza a nivel de los órganos públicos del Estado”.