El proyecto fue analizado durante el II Seminario Nacional de Bambú Guadua, que durante dos días reunió a representantes de diferentes sectores en las instalaciones del campus Pérez Zeledón de la Sede Regional Brunca de la UNA.

El Seminario permitió avanzar en el diseño de esta propuesta que sería desarrollada por la cooperativa Bambucoop, que proyecta cultivar 5.000 hectáreas de bambú en los próximos cinco años.

El bambú es un sustituto eficiente de materiales como el plástico, el hierro, el concreto y la madera tradicional y puede ser utilizado en la construcción, en la fabricación de muebles y de muchas otras maneras. Bambucoop proyecta desarrollar procesos industriales con base en este versátil material.

Especie bondadosa

Para la puesta en marcha de este proyecto se utilizaría como materia prima el bambú Gadua, especie que crece de forma nativa en América Latina, posee tallos largos con entre nudos cortos y fibras entrelazadas, lo cual lo convierte en un material muy resistente, liviano y de rápido crecimiento, y con un amplio mercado a nivel mundial.

 Alcanza su madurez a los 4 años, produce tallos de 20 a 25 metros con un diámetro de 10 a 15 centímetros, es apropiado para la construcción ecológica y se le cataloga como material estructural sismoresistente por su capacidad para la absorber energía. Además, se le ha denominado la madera del siglo 21 porque tiene una alta rentabilidad, ya que los bosques son duraderos y de autoregeneración, lo que permite explotar el cultivo sin causar impacto negativo al ambiente.

Con la construcción de la planta procesadora se espera generar cerca de 2500 empleos directos, así como aumentar los empleos indirectos una vez industrializada la producción.

 Respaldo Interinstitucional

 Gilbert Charpentier, gerente del programa Bambú del ministerio de Agricultura (MAG), comentó que dicha institución tiene una estrategia para el desarrollo económico y social de los productores.

"Tenemos que volver a ver al campo, pero con ofertas creativas, que no se dependa de la piña, el café y el banano. El bambú tiene la particularidad de desarrollar una serie de microempresas en las comunidades", expresó Charpentier.

José Luis Díaz, decano de la Sede Regional Brunca de la UNA, indicó que espera que la iniciativa marque el inicio de una solución a los problemas productivos del pasado y a partir de aquí la zona Brunca sea una región capaz de insertarse en los mercados nacionales e internacionales de producción, procesamiento e industrialización del bambú; pero sobre todo se contribuya a generar empleo y a reducir la pobreza.

Jorge Fallas, director regional del INA en la zona Brunca, no solo valora el eventual fortalecimiento de la industria si no el encadenamiento que pueda generar.

"En el INA no solo apoyamos la industrialización maderable del bambú sino en otros ámbitos que se encadenan con actividades de la región, de ahí que realizamos los estudios pertinentes para que el bambú se utilice en artesanía, gastronomía, la industria del mueble y en la salud. La intención no es que la industria del bambú dure cinco años, sino siempre; que crezca, genere empleo, ingreso familiar y sea una oportunidad de desarrollo para la región", subrayó.