Al movimiento se han unido la mayoría de las organizaciones laborales de la institución, mientras el gobierno intenta persuadir a la dirigencia sindical para que desista del paro, con el argumento de que serán los usuarios del servicio los principales afectados.

Sin embargo, el movimiento se perfila como  parte de un escenario muy conflictivo para la administración Chinchilla, que a poco más de un año de gobierno enfrenta desafíos muy serios en el campo social y económico.

Objetivos

“El llamado al paro tiene un objetivo principal, que es defender a la Caja. Por eso exigimos que el Estado pague lo que le debe, que son 186.000 millones de colones”, dijo a Informa-tico.com la secretaria general adjunta de la Unión Nacional de Empleados de la Caja (UNDECA), Martha Rodríguez.

La dirigente explicó que con ese objetivo han presentado un recurso de amparo contra el ministro de Hacienda, Fernando Herrero, y la presidenta, Laura Chinchilla.

“Además estamos demandando que se dejen sin efecto todas las medidas de contención del gasto anunciadas por la presidencia ejecutiva, que afectarán la prestación de servicios médicos, la disponibilidad de medicamentos para los pacientes e incluso el pago a los funcionarios “, afirmó Rodríguez.

El movimiento tiene también un componente de reivindicaciones para los empleados, que se centra principalmente en que se programen los recursos para pagar sustituciones en los días libres y las vacaciones de los trabajadores, con el objetivo de que el trabajo no se recargue en unos pocos, lo que también puede afectar la calidad del servicio.

También demandan que se mantenga el pago del 100% del salario durante los periodos de incapacidad, tal y como hacen muchas otras empresas en los sectores público y privado.

Atolillo con el dedo

Rodríguez dijo que los ofrecimientos de la presidenta Laura Chinchilla de pagar 85.000 millones de colones bonos para solucionar el grave déficit presupuestario de la CCSS “es un gaño a la población, porque no resuelven nada”.

“Se trata sólo de papeles que no podrán ser usados sino hasta diciembre,  cuando las necesidades son inmediatas y urgentes”, afirmó la dirigente sindical.