La dimisión del jefe de la Policía de Londres, sir Paul Stephenson, coronó un día que había estado dominado hasta entonces por el arresto de Rebekah Brooks, exconsejera delegada de News International, para ser interrogada en relación tanto con las escuchas ilegales del desaparecido tabloide dominical como por los pagos ilegales de ese periódico a oficiales de policía.

Según el diario The Sunday Times, propiedad de Murdoch, el jefe de Scotland Yard, sir Paul Stephenson, contrató a Wallis como relaciones públicas entre octubre de 2009 y septiembre de 2011 y le pagó 24.000 libras. Además, el diario afirma que sir Paul y su esposa fueron invitados a la estancia y las comidas en un balneario en el que el policía se sometió durante cinco semanas a un tratamiento de recuperación tras una fractura. Wallis trabajaba también como relaciones públicas para ese balneario, lo que hace aún más sospechoso que sir Paul no pagara la factura, de unas 12.000 libras. "Permítanme dejar muy claro que tanto yo como la gente que me conoce sabemos que mi integridad está intacta. Me gustaría haber hecho las cosas de otra manera, pero no voy a perder el sueño acerca de mi integridad personal", dijo sir Paul en su nota de dimisión.

En una declaración que leyó en los canales de televisión británicos, Stephenson dijo que no tenía conocimiento de la magnitud de las acusaciones de pinchazos telefónicos del News of the World, propiedad del magnate Rupert Murdoch y, tras alabar el trabajo de la policía y sus buenos resultados (conseguir la tasa más baja de delincuencia en 10 años), dijo que no quería perjudicar a sus compañeros cara a la seguridad de los próximos Juegos Olímpicos de 2012.

El primer ministro del Reino Unido, David Cameron, ha dicho esta noche que "comprende y respeta" su dimisión, recoge la edición digital de The Guardian. El mismo periódico que Cameron, que ha cancelado sus planes de visitar Ruanda y Sudán durante su visita por África para regresar antes a Reino Unido, supo de su dimisión un par de horas antes de que la hiciese pública. Para el primer ministro, lo que importa ahora es que la policía "haga todo lo posible para que las investigaciones sobre los pinchazos telefónicos y la corrupción policial se realicen con rapidez", así como también que las autoridades dispongan de todos los recursos necesarios para llegar a una "conclusión efectiva". Una declaración en la que ha querido reseñar el trabajo de Stephenson contra el crimen y el terrorismo.

La ministra de Interior, Theresa May, se ha posicionado en la misma línea de Cameron al asegurar que el ex jefe de Scotlan Yard ha tomado una decisión "honorable" al dimitir de su puesto. A lo que ha añadido que "aún hay serios aspecto a esclarecerse" sobre el escándalo de las escuchas. La marcha de Stephenson se conoció horas después de que la ministra del Interior, Theresa May, anunciara su intención de comparecer hoy en los Comunes y expresara su "preocupación" por los vínculos entre Scotland Yard y Wallis, un antiguo alto cargo del News of the World que el jueves pasado fue arrestado en el marco de la investigación del escándalo.

La policía británica ha sido censurada por la acusación de aceptar pagos del tabloide ahora desaparecido y de otros periódicos y no investigar suficientemente los presuntos pinchazos telefónicos.

También en su intervención, Stephenson abordó su relación con Neil Wallis. Le conoció, según ha contado, en 2006. "El propósito de esa reunión fue, al igual que con otros periodistas, para comunicar el contexto de la labor policial e informar mejor. Yo no tenía conocimiento de, o participación, en la investigación original sobre los pinchazos de teléfono en 2006.