El gerente general de Cenecoop R.L., Rodolfo Navas, lamentó que durante los cuatro meses de investigación que consignan, La Nación (LN 16-08-2016) no haya verificado la información que recibieron de una fuente que no se identifica, con los responsables de la administración de los fondos del organismo cooperativo.  

“Informaron mal al medio o no consultaron la información con las personas indicadas”, dijo Navas al rechazar categóricamente que el Cenecoop R.L. pudiera utilizar fondos públicos para otros fines que no sean para los que fueron aprobados o hacer transferencias directas a organismos y empresas cooperativas.

El 16 de agosto, LN publicó una noticia en portada que desarrolla en las páginas 4A y 5A que titula “Cooperativa usa dinero público para fin distinto a educación” en la que consignan un conjunto de denuncias sobre el uso que da la institución a los aportes de las cooperativas y de los fondos públicos, que establece la Ley 7040 para el Cenecoop R.L.

“Es falso que no se cuente con controles sobre el uso de los fondos derivados de los aportes de las cooperativas y del aporte estatal realizado por medio del INFOCOOP” afirmó Navas en conversación con Informa-Tico.

“La noticia está plagada de inexactitudes. La Nación con su artículo, logra sembrar la duda de si el Cenecoop R.L. maneja fondos públicos en forma desordenada y perjudica no solo al Centro de Estudios y Capacitación Cooperativa sino también al Movimiento Cooperativo Costarricense”.

“Estoy completamente seguro, cuando afirmo que el Movimiento Cooperativo hace aportes esenciales para que Costa Rica ocupe el puesto 28 en el Índice de desarrollo humano y social a nivel mundial. El movimiento cooperativo ha sido decisivo para la conformación del país que tenemos.”

El documento público en el que se aclara la información inexacta y responde a la publicación de La Nación -que reproducimos en esta misma nota-, fue suscrito por el Consejo de Administración, el Comité de Vigilancia, la administración y los funcionarios de Cenecoop R.L.

En este se señala que “es lamentable que cada cierto tiempo y por razones inconfesadas, La Nación ataque al Movimiento Cooperativo Costarricense como forma de organización productiva para el mejor reparto de la riqueza”.

Cenecoop R.L. tiene la misión de dar formación y capacitación en las más diversas áreas del quehacer de las empresas y organismos cooperativos que reúnen a una población de 900 mil cooperativistas en todo el país, en cooperativas escolares, de producción y servicios así como en los organismos de integración y consorcios cooperativos.

La noticia. La nota de prensa hacía énfasis en la falta de controles: “nadie supervisa fondo de ¢1.200 millones que, por ley, recibe el Cenecoop”. El año pasado este aporte representó el 65% de su presupuesto. Señalaba que “La nula fiscalización sobre esos dineros contradice al propio estatuto del Cenecoop R.L. El artículo 35 lo obliga a informar a las instituciones supervisoras de fondos públicos sobre el uso y destino del dinero que le pagan las cooperativas”. Y agregaba que “hasta mayo de este año la entidad no contaba con una auditoría interna que, de forma independiente, velara por sus operaciones contables” y que la auditoría externa ha estado a cargo de la misma persona en los últimos 15 años.

El CENECOOP R.L aclara cada punto de duda del artículo de La Nación, en el documento que reproducimos a continuación:

Ante la gravedad y falsedad de lo publicado, el Consejo de Administración y la Gerencia general acordaron aclarar:

1. El Cenecoop R.L. desde su fundación en 1983, ha cumplido con toda la normativa de control interno vigente, está en la obligación de presentar sus planes, presupuestos, informes y liquidaciones ante la Contraloría General de la República y el Instituto Nacional de Fomento Cooperativo; por lo anterior es falso que no cuente con controles sobre el uso de los fondos derivados de los aportes de las cooperativas y del aporte estatal realizado por medio del INFOCOOP. El Ceneccop R.L. cuenta actualmente con un Auditor Interno, quien fue designado por el Consejo de Administración para ejercer las funciones de control y seguimiento del buen uso de los recursos institucionales.”

2. El Gerente general de cualquier entidad cooperativa como es el Cenecoop R.L. no podría nunca tener un control absoluto. En nuestro caso particular, la institución tiene toda una estructura democrática para tomar decisiones por medio de la Asamblea General, el Consejo de Administración y el Comité de Vigilancia, quienes giran directrices de acción hacia toda la estructura administrativa liderada por el gerente general. Por lo cual las afirmaciones de La Nación ponen en duda el buen nombre de todos y cada uno de los miembros de esos órganos así como de los funcionarios involucrados en el manejo de estos recursos.”

3. Los dineros a los que hace mención el artículo del periódico La Nación, son en realidad una relación económica del Cenecooop R.L. con el Consorcio Cooperativo Hotelero CCH (Hotel del Sur), Universidad FUNDEPOS, La Catalina R.L. y el Campamento Oikoumene. En su totalidad, las transferencias son por compra de servicios que se facturan de acuerdo con las y los participantes por actividad de capacitación, alojamiento y alimentación cuando se requiere, para los dirigentes, asociados y colaboradores de las cooperativas que se capacitan en nuestros programas académicos que son altamente reconocidos por la comunidad cooperativa costarricense, así como por el pago de las becas que se destinan a formación técnica y universitaria en la Universidad FUNDEPOS.

El Cenecoop deplora que La Nación publique informaciones que no representan la realidad instituciones del Cenecoop R.L. guiado siempre por los más altos principios y las mejores prácticas en el uso, administración y custodia de los recursos de las cooperativas o de los fondos estatales. Se invita a los ciudadanos a comprobar la transparencia en el uso de sus recursos, visitando la página web: www.cenecoop.com.

El Cenecoop R.L. lamenta que cada cierto tiempo y por razones inconfesadas, La Nación ataque al Movimiento Cooperativo Costarricense como forma de organización productiva para el mejor reparto de la riqueza.