La Sala IV declaró constitucional el atraque de barcos de guerra de Estados Unidos en nuestros puertos en el marco del convenio de patrullaje conjunto contra el narcotráfico, al resolver una acción de inconstitucionalidad interpuesta en julio de 2010.

La sentencia fue aprobada por cuatro de los siete magistrados, mientras que otros tres declararon parcialmente con lugar la acción, de acuerdo con un informe de prensa que no identifica la forma en que votó cada magistrado.

La acción fue presentada por varias personas luego de que la Asamblea Legislativa aprobara un permiso para el atraque de barcos de la Armada norteamericana el 1 de julio de 2010, alegando que se violentaron artículos constitucionales que consagran la soberanía y el derecho de los ciudadanos a la paz.

En la acción de inconstitucionalidad los accionantes acusan que el permiso se otorga en forma general sin que se especifique el itinerario de atraque de los barcos. La Sala consideró que esto queda subsanado por la elaboración de un "Protocolo de actuación para el trámite y ejecución de solicitudes de atraque", el cual reglamenta el trámite entre los dos poderes de la República.

"En lo que respecta al argumento de que el acuerdo contraria el artículo 12 de la Constitución Política (derecho a la paz), la Sala Constitucional asevera que "el argumento de la violación al derecho a la paz cimentado en el ordenamiento constitucional costarricense, resulta válido y vigente, pero no puede considerarse quebrantado toda vez que el objetivo del patrullaje conjunto no se encuentra relacionado con otros fines torticeros (ilegales o injustos), sino con el combate a un trasiego sofisticado de drogas por tierra, mar y aire, que se encuentra ampliamente amparado en el derecho internacional".

Tampoco hay violación a la soberanía, ya que en este caso las actuaciones materiales se realizan bajo la cobertura de un acuerdo internacional, cuyo reparto de competencias se encuentran claramente distribuidas y en las cuales la autoridad costarricense tiene una posición jurídica preeminente o relevante.