La fuerza y las características de la huelga regionalizada, la llaman los trabajadores, mantienen en vilo al país pues esta modalidad genera diferentes actos de protesta todos los días en distintas localidades e infraestructuras, como los planteles de Recope, los muelles, las carreteras, además de los servicios públicos que continúan funcionando con protocolos de emergencia, pese a que el gobierno y las autoridades policiales sostienen que la adhesión de los servidores públicos, no ha sido masiva.

Este lunes, los jefes de fracción de Liberación Nacional (PLN), y Restauración Nacional (PRN) –en sus alocuciones en el primer día del Proyecto de Fortalecimiento de las Finanzas Pública (20.580) en el Plenario Legislativo – llamaron a poner pausa al trámite del plan fiscal para facilitar un espacio al gobierno de negociación con los sindicatos.

El diputado restaurador, Carlos Avendaño, sostuvo que hay aspectos muy “sensibles” en el articulado del proyecto, mientras que el liberacionista Carlos Ricardo Benavidez señaló que si bien la posición de su bancada con respecto a la reforma fiscal no ha cambiado, debe abrirse un espacio de diálogo con los sindicatos que debe ser asumido por el gobierno. Ambos legisladores hicieron alusión al movimiento de protesta que ya ha tenido repercusiones en diversas áreas de la economía además de la prestación de servicios públicos.

Otra llamada al diálogo fue la del ministro de Trabajo, Steven Núñez, en una carta que dirigió a los dirigentes sindicales, este lunes, en la que reiteró el llamado del gobierno a negociar con la mediación del Consejo Nacional de Rectores (Conare), un acuerdo al que se llegó en el encuentro que sostuvo el presidente Carlos Alvarado con los universitarios el miércoles anterior (13), en el contexto de la marcha de repudio a la violación de la autonomía universitarias por oficiales de Fuerza Pública.

El gobierno sabe que cuenta con los votos del PLN, el PUSC y el PAC, que alcanzan para aprobar la reforma fiscal 20.580. A la vez, sabe que aprobarlo en el contexto de una huelga nacional, a la que se han sumado organizaciones del movimiento social y de agro productores, podría conducir a una situación no deseable de descontento social.

Los sindicatos no han dado respuesta a la propuesta del ministro Núñez, para negociar con la mediación de las universidades.

Para este martes, se espera el acercamiento entre las autoridades y los sindicatos que facilite la instalación de una mesa de negociación que demandan los gremios.

Pero el camino no es fácil puesto que el gobierno insiste en que se termine la huelga y los sindicatos reiteran en que las medidas de presión van a continuar hasta que se llegue a una propuesta de reforma fiscal que reparta el peso del ajuste entre todos los actores del país y no se recargue a la clase trabajadora con medidas regresivas, “que pague el rico como rico y el pobre como pobre” es su lema.