Para ajustar el presupuesto ordinario del gobierno 2013 a la disminución de ingresos generada por la desaceleración de la economía y a la recalificación de ingresos emitida por la Contraloría General, el Poder Ejecutivo remitió este miércoles un nuevo proyecto de Presupuesto Extraordinario al Congreso.

Este presupuesto incluye una rebaja de ¢36.122 millones producto del recorte de un 15% que el Gobierno solicitó a los ministerios y otros órganos del Poder Ejecutivo, del presupuesto disponible -sin ejecutar- a setiembre 2013. La Contraloría rebajó ¢225,0 millones y el Tribunal Supremo de Elecciones ¢3.432,2 millones de sus gastos ordinarios.

Otra rebaja significativa son los ¢124,053.5 millones menos que se destinaran a la amortización de la deuda "debido a que se proyecta que el monto de este rubro será menor, como resultado de la estrategia de colocaciones a más largo plazo utilizada por el Ministerio de Hacienda y a la colocación de títulos valores en el mercado internacional en noviembre de 2012 y abril de 2013", explicó el gobierno.

El ministro de Hacienda, Edgar Ayales, lo justificó diciendo que "ante una coyuntura económica como la que tenemos, debemos actuar de forma responsable. Durante el 2013, la economía mundial ha mostrado un comportamiento con tendencias a la desaceleración, lo que ha incidido en nuestra economía que muestra un menor crecimiento respecto a lo esperado".

"En consecuencia, señaló Ayales, los ingresos tributarios del Gobierno Central presentan una desaceleración importante que hace necesaria la presentación de este Presupuesto Extraordinario".

El Plenario legislativo iniciará la discusión del presupuesto el 1º de noviembre y deberá estar aprobado en primer debate el 27 de noviembre y el 29 en segundo debate.

Los legisladores de la oposición, de los partido Acción Ciudadana, Movimiento Libertario y Unidad Social Cristiana adelantaron que no aprobaran este presupuesto por el elevado endeudamiento para financiar gastos corrientes que propone y que está prohibido por ley.