La Juventud del FA lamenta que Solís, que se presentó como el candidato del cambio y bajo esa premisa obtuvo más de un millón 300 mil votos, tan pronto se haya plegado a los mandatos internacionales en materia de ajuste fiscal que anuncia un severo golpe a la economía familiar de los hogares de sectores medios y pobres, que han alcanzado cifras record de pobreza y desigualdad.

A continuación reproducimos el documento de la Juventud del FA.  

"El 21 de octubre el Presidente de la República anunciaba en Cadena Nacional como parte de las medidas para sanear las finanzas del Estado, que "antes de fin de año el Gobierno enviará a la Asamblea Legislativa el proyecto para transformar el Impuesto de Ventas en Impuesto al Valor Agregado (IVA) sin cambiar la tasa impositiva del 13%", medida que garantizaría que el IVA no se transforme en un impuesto definitivamente regresivo que concentraría un duro golpe en la clase media y baja.

Ayer dos noticias parecen decir lo contrario, Diario Extra reseña que "Lorenzo Figliuoli, jefe de la misión del Fondo Monetario Internacional (FMI) para Costa Rica, sostuvo que para lograr un real impacto y reducir el déficit fiscal era insuficiente la transformación del impuesto de ventas, al IVA, pues se requería que, de forma gradual pasara, de un 13% a un 15%."

"Cuestionado sobre esto, el ministro de Hacienda Helio Fallas, asegura que sí se habló de elevar la tasa impositiva, pero después del 2015, el plan entonces es subir 1% en el 2016 y otro punto porcentual en el 2017"

Igualmente La Nación resalta que "el IVA se cobraría sobre bienes y servicios. En ese sentido, el Gobierno acogió la recomendación del Fondo de subir la tasa del 13% actual a un 15%. Sería un punto más en el 2016 y otro en el 2017."

También entre las medidas recomendadas por el organismo económico se encuentra la mayor participación privada en la generación eléctrica y la "moderación" en los aumentos salariales.

El FMI anteriormente en nuestro país recomendó la implementación de los PAES, la privatización de los servicios, de las empresas estatales más lucrativas, del TLC y la agenda de implementación y de todas las políticas públicas enmarcadas en los ajustes de corte neoliberal emanados desde Washington durante las últimas décadas.

Las recetas del FMI son las que han aplicado los gobiernos neoliberales de los últimos 30 años y por los cuales el país hoy cuenta con la mayor desigualdad y pobreza de su historia.

Igualmente el Fondo es el artífice de políticas económicas similares que han causado inmensas crisis sociales y económicas en América Latina. La crisis de la Argentina en el 2000, la venezolana durante los años noventas, en Ecuador y Bolivia durante los primeros años del milenio. También fue el FMI el impulsor del actual modelo de México, Honduras, Guatemala y Colombia, las sociedades más desiguales y violentas del continente.

Son recomendaciones del FMI los planes de "austeridad" aplicados en Europa del Sur (España, Grecia, Italia, Portugal) que rescata a la gran banca privada y destruye millones de empleos, reduce salarios y recorta derechos fundamentales.

En suma, las recomendaciones del FMI son los mecanismos financieros mediante los cuales las grandes potencias despojan a los países de su soberanía, de su seguridad social y de sus riquezas, de su paz social y de su estabilidad económica.

Si lo que reseña la prensa es cierto podríamos afirmar que el cambio prometido se puede dar por clausurado. Nuestro país seguirá guardando su bandera para vestirse a la medida de los grandes organismos financieros.

Los mismos de siempre haciendo lo de siempre desde el lugar de siempre."