El Informe señala que los centros educativos existentes no dan abasto con la demanda de cupos, lo que está generando listas de espera de hasta sesenta estudiantes que solicitaron ingreso.

En cuanto a la falta de educadores de enseñanza especial señala el estudio que los que existen no pueden ofrecer a cada alumno el promedio esperado en horas semanales de atención (20 horas) personal.

Todos estos problemas se convierten en verdaderos desafíos que deben ser atendidos por el Ministerio de Educación Pública (MEP) advirtió el Programa Estado de la Nación en su Informe relativo al Estado de la educación especial costarricense “con el afán de fortalecer la oferta de dichos centros y ampliar las oportunidades de la población beneficiaria”.

El estudio realizado para el Quinto Informe Estado de la Educación señala que en este ámbito, la cobertura es limitada y los recursos insuficientes. Dichos centros no tienen la capacidad para cubrir la demanda existente, tanto en matrícula como por zona geográfica, se indicó.

“De los docentes entrevistados, poco más de la mitad afirmó no contar con las condiciones ni los recursos necesarios para desempeñar de manera adecuada su trabajo”.

Por otra parte, “los directores de los centros de educación especial consultados para esta investigación, indicaron que las instituciones tienen cupos disponibles en los niveles del primer ciclo en adelante, pero la gran mayoría maneja listas de espera activas en preescolar, en cuyo caso los estudiantes no pueden asistir de manera regular y deben conformarse con acceder a ciertos servicios y clases cada cierto tiempo”.

Estas medidas se aplican para dar seguimiento y no perder de vista a niños y jóvenes que no encuentran cupo mientras ingresan como alumnos regulares.

Cupos de ingreso. El Informe agrega que en algunos centros, existen listas de espera de hasta sesenta estudiantes para ingresar a los servicios de estimulación temprana, terapia del lenguaje, terapia física pero también en espera de ingreso a terapia ocupacional.

Otro de los aspectos en que hace hincapié, es en la concentración en la zona central del país donde existen 18 escuelas en la GAM y dos más en el resto de la región central.

En el resto del país existe uno para cada región.

En el año 2013, había en promedio cuatro cupos de matrícula por cada mil habitantes entre los cero y los 21 años de edad en la GAM, a diferencia de las demás regiones, que cuentan con uno o dos cupos como máximo.

Las distintas fuentes entrevistadas coinciden en que muchos estudiantes deben viajar horas para poder asistir a la institución educativa que les corresponde.

Entre las dificultades más comunes mencionadas por directores, docentes y familias, figura la falta de infraestructura, los problemas de presupuesto, el hacinamiento, la falta de servicios para ciertas discapacidades y espacios reducidos poco aptos para una adecuada atención de los alumnos.

Docentes. Sobre la formación que reciben los docentes de educación especial, el Informe del Estado de la Nación la calificó como buena y adecuada formación inicial, reitera en que las condiciones laborales en que trabajan no son suficientes en cuanto al tiempo y la calidad de la atención que puede dedicar a los estudiantes. Los educadores no pueden ofrecer a cada alumno el promedio esperado en horas semanales de atención (20 horas).

Transporte. Las dificultades de los alumnos relacionadas con transporte, lugar de residencia, recursos económicos, falta de disponibilidad de un adulto acompañante y alteraciones graves de la salud, entre otras, son mencionadas en todos los centros para explicar la poca frecuencia de atención que reciben algunos estudiantes; o el hecho de que a veces, dada la cantidad de alumnos por grupo, se hace necesario dividirlo en dos y partir a la mitad el número de lecciones disponibles para todos en conjunto.

Atención personalizada. La frecuencia de la atención a los alumnos es personalizada y se adapta a las necesidades de cada situación. Los entrevistados coinciden en que el personal del centro resulta insuficiente para la correcta atención del alumno. Además, se requiere trabajo coordinado entre todos los actores involucrados en el sistema educativo: directores, docentes, equipos interdisciplinarios y la familia.