"Investigamos el crimen y por ahora no disponemos de mayores detalles", declaró el ministro Julián Pacheco a la televisora Hable Como Habla (HCH), donde el periodista laboraba desde hacía cinco años.

El homicidio de Padilla se suma a la lista de no menos de 65 periodistas asesinados en Honduras en 16 años, en la ciudad de San Pedro Sula, la más violenta del país más violento del continente y cuidado si no, del mundo.

Padilla, de 36 años, se encontraba filmando un comercial en una tienda del barrio Suyapa de San Pedro Sula, a 180 km al norte de Tegucigalpa, cuando recibió una llamada telefónica presuntamente de una mujer, que le pidió salir a la calle, indicó Pablo Matamoros, presentador de HCH. "Al salir del local, le dispararon a Padilla", subrayó.

Varios transeúntes lo trasladaron a una clínica cercana, pero murió en el camino. El director de la clínica, Arturo Bendaña, dijo en rueda de prensa que el cuerpo "presenta múltiples impactos de bala de grueso calibre".

Padilla, que cubría la nota roja para su empresa, producía el programa humorístico "Los Verduleros" y también produjo la película nacional "Chinche Man".

Violencia

En 16 años, desde 2001 a la fecha, han muerto en circunstancias violentas en Honduras al menos 65 periodistas, locutores, fotógrafos, camarógrafos y ejecutivos de los medios de comunicación, según el Comisionado de Derechos Humanos, ente estatal. De estos, las autoridades sólo han aclarado tres casos.

La violencia que agobia al país Centroamericano deja un saldo de 60 homicidios por cada 100 mil habitantes, en contraste con la tasa mundial de 8.9 por cada 100 mil habitantes. Honduras posee además un índice de impunidad que se ubica en el 91 por ciento.