Don Justo:

¿Cuándo dos varones rusos se besan en la boca usted logra distinguir si sueltan plumero o no?

¿Sabía usted que hay especies entre los hermanitos “animales” con presencia de vida sexual entre hembras o entre machos?  ¿Dejan de ser criaturas de su “Dios” por eso?  ¿Va a traer a algún veterinario que los haga “superar  la enfermedad” de copular con seres de su mismo sexo?  ¿Logrará que sus asistentes –la Presidente de la República y la Ministra de Salud-, en esta su Cruzada homofóbica-  declaren la llegada del veterinario como asunto de salud pública?

¿Conoce usted el significado de los siguientes conceptos:

-          diversidad étnica;

-          diversidad cultural;

-          diversidad sexual;

-          homofobia;

-          alteridad;

-          lectura literal;

-          lectura analítica;

-          hermeneútica?

Y hablando de hermeneútica, ¿sabía usted que la Biblia dice “casi nada” acerca de la homosexualidad?  Esa es la respuesta del teólogo Roy H. May en su trabajo: Veinte preguntas acerca de la homosexualidad -  Algunas respuestas desde una perspectiva cristiana.  Veamos lo que dice este autor:

“No hay más de media docena de textos bíblicos que se refieren a la homosexualidad.  Ninguno de los Evangelios la menciona, ni la alude.  Cuando un texto hace una mención, lo hace en forma pasajera e ilustrativa, sin discusión.  Su uso es más retórico que teológico.  Obviamente, la homosexualidad no es un tema importante en la Biblia.  Ciertamente no es una preocupación bíblica central”.[1]

Leamos, ahora, lo que afirma acerca de lo que aconteció en Sodoma:

“Una nota en la Biblia Reina-Valera sobre Gn 19-7-8 explica: “De acuerdo con las costumbres del antiguo (medio) Oriente, la obligación de proteger la vida de un huésped era aún más importante que el honor de una mujer”.  Los hombres de Sodoma claramente fueron a la casa de Lot como una turba, con el propósito de cometer violencia contra los visitantes.  Probablemente ese fue el pecado que causó la destrucción de la ciudad.  De hecho, no siempre se ha identificado el pecado de Sodoma con la homosexualidad.  Una nota de la Biblia Reina-Valera con referencia a Gn 18.20 explica: “El pecado de Sodoma y Gomorra se identifica habitualmente con la práctica de la homosexualidad (cf. Jud. 7).  Sin embargo, los profetas lo asocian con toda clase de desórdenes de carácter social.   En Isaías 1.10-17; 3.9, ese pecado es la injusticia; en Jeremías 23.14, el adulterio, la mentira y la incitación al mal; en Ezequiel 16.49, el orgullo, la vida fácil y la despreocupación por los pobres”.

Es decir que, de acuerdo con la exégesis que da la Biblia Reina-Valera, los profetas como Isaías, Jeremías y Ezequiel  nos llamarían sodomitas a quienes somos o son orgullosos, mentirosos, llevan  vida fácil, propician la injustica y se despreocupan de los pobres.  Bueno, según Isaías, Jeremías y Ezequiel, Costa Rica es la sucursal de Sodoma  y Gomorra: abundan los políticos mentirosos, se despreocupan de los pobres, fomentan la injusticia y llevan vida fácil.

¿De los 57 diputados y diputadas, cuántos, según estos profetas, no son “sodomitas”?

¿Hasta cuándo las y los costarricenses permitiremos que lleguen a la Asamblea Legislativa personas con un mínimo de cultura y conocimiento en Derechos Humanos y justicia social?

Ahora, hasta a los pobres conserjes les hacen pruebas psicométricas y no sé qué más para saber si son idóneos para limpiar pisos y mantener un espacio aseado, pero a los y las jerarcas –a quienes les pagamos el salario todos nosotros-  nadie los evalúa o les hace una prueba de mediana cultura y mediana capacidad.  Bueno, perdón, me equivoqué, la prueba se las hace el capital transnacional, la CIA y la banca privada.

¡Qué diferencia hay en repetir como loros y leer como exégetas!

Isabel Ducca D.


[1]  May, Roy H. Veinte preguntas acerca de la homosexualidad -  Algunas respuestas desde una perspectiva cristiana.

Socióloga y profesora universitaria.
También por Isabel Ducca Durán: