Con los hoteles vacíos, el sector se enfrenta a una crisis que llevaría a la quiebra a muchas empresas.

“El sector hotelero ya no aguanta más. Los anuncios de apoyo al turismo son a medias y lo que ha venido anunciando el gobierno no se ha cumplido o avanza a un ritmo que no nos favorece”, aseguró el presidente de la CCH, Javier Pacheco.

La agrupación empresarial pidió la declaratoria de un “estado de emergencia económica en todo el sector turístico” para poder adoptar un plan de seis medidas que permitirían paliar la crisis.

Entre las medidas, demandan la apertura de fronteras marítimas y áreas a partir del 1 de julio con el fin de reactivar la actividad turística.

Reclaman también apoyo en el plano financiero, mediante la readecuación de deudas a largo plazo, la aprobación de créditos accesibles para capital de trabajo, periodos de gracia de mediano plazo y la creación de una línea de avales y garantías para tener acceso a créditos.

Por otra parte, piden que se prolongue por otros seis meses la reducción al 25% de la base mínima contributiva que decretó la Caja Costarricense del Seguro Social (CCSS) hasta este mes de junio.

De no ampliarse esta disposición, las empresas deberán proceder al pago del 100% de las contribuciones a la seguridad social.

“Aumentar la base mínima contributiva sin turismo nos pone en una situación sumamente compleja, estamos atravesando por un grave problema y los ingresos siguen casi nulos. Nosotros estamos haciendo el mayor esfuerzo para recuperarnos y darle la posibilidad a nuestros colaboradores de volver a trabajar, pero estas noticias son contradictorias”, dijo Pacheco.

También plantean la necesidad de prolongar el Bono Proteger por otros seis meses, así como mantener la reducción de las tarifas de agua y electricidad por igual periodo.

Finalmente, solicitan a los diputados que aceleren la aprobación de leyes como la flexibilidad laboral.