Él representa la tragedia de la degradación de un héroe.  Revolucionario, como pocos, fue a dar hasta las salas de tortura y a las cárceles de Tacho, para después, conforme fue probando los deleites del poder, del dinero y de la soberbia, aprendió a emular al dictador hasta el extremo de entrar,  hace  algunos años, a la Plaza de la Revolución, montado sobre un caballo blanco envuelto en la bandera del Frente Sandinista; la diferencia con el dictador  es que  se había envuelto en la bandera de Nicaragua.  

Ella dicen que nació en Alajuelita, cosa que no es ningún delito del cual avergonzarse, pero lo calla, como calla muchas otras cosas.  Aprendió en el Partido de la Corrupción Nacional a escalar,  calladita más bonita,  las gradas del trampolín político.  No necesitó usar la inteligencia, usó el servilismo y el oportunismo.  Los hermanos confiaron en ella, pero ella tenía su propio plan.  Estudió Ciencias Políticas pero no distingue entre la Política y la politiquería; tampoco entre la mediocridad y el esfuerzo por la creatividad y la originalidad; menos aún, entre ser Estadista y estar sentada en la silla presidencial.    Escucharla durante  los discursos da vergüenza ajena, además de la indignación y la compasión por este pueblo engañado, manipulado y devoto de la mediocridad.

Me decía un extranjero que la escuchó cerrar el discurso del 25 de julio, si a lo que pronunció se le puede llamar discurso,  con su grito de  “GÜIPIPÍA”,  que le dieron ganas de ponerse a llorar. 

Charles Chaplin diría que presenciamos el límite en el cual la comedia se convierte en tragedia.

En vez de agenda de Estadista o de gobernante, no pidamos tanto,  medianamente preocupado por hacer algo por el país,  busca la payada del día con que los medios de desinformación le monten el “show” mediático y ella pueda ocupar un lugar en la “Imagen social”.  Así se podría hacer una lista desde los días de campaña: imagen de rockera juvenil, imagen de madre sufrida por ser soltera,  imagen de modelo en las calles de Nueva York, imagen de mujer bien vestida, a costa del hambre del pueblo, imagen de peregrina rezando el rosario, imagen…, imagen…, imagen…

Muy bien montado el show entre la pareja, o entre sus asesores.  Guanacaste hierve de carencias y necesidades postergadas.  La esperaban el 25 de julio, ella decide postergar su espectáculo.  La función terminó como ya se dijo.  Guanacaste sigue ardiendo y sin quién lo escuche.  ¿Qué mejor cortina de humo podían encontrar?

Aquí esté el ciclo perfecto de la victimación: Guanacaste agredido el 25 de julio, ni siquiera se dignó escuchar a las organizaciones sociales, las ignoró; es más,  cambió la hora a último momento, cuando ya todo estaba convocado.  Ahora, gracias al compinche de la frontera norte, ella lanza su grito de salvadora: "No aceptamos hablar con Nicaragua de Guanacaste. Costa Rica no acepta que se cuestionen sus derechos absolutos sobre la provincia de Guanacaste".  

Imagen de salvadora, quien agrede se convierte en salvador o salvadora.

Centroamérica debería de convertirse en la primera región del planeta en exportar payasos y payasas.   La historia no oficial debería de escribir la antología de las payasadas montadas para explotar, engañar, manipular y oprimir a los pueblos.

¡Qué podemos reclamarles a estos dos si desde la Conquista, hace 500 años, comenzó la payasada!  Vinieron a salvar a los indígenas de su paganía.

¡El show debe terminar!  Pero, ¿cuándo?

Isabel Ducca D.

Socióloga y profesora universitaria.
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