Boff fue de los primeros en el reconocimiento al actual Papa. Más polémico que Gutiérrez y Müller fue castigado por el Vaticano, dejó los hábitos, se casó y, franciscano, decidió seguir la línea de su orden en defensa del medio ambiente y el cosmo dejando de lado la crítica doctrinal y ética de la Iglesia Católica Romana.

En recientes declaraciones a La Repubblica de Roma afirmó que si bien el Papa no habla de Teología de la Liberación (TL) “adopta el método, la inspiración, el estilo” entusiasmándose por las continuas menciones de Francisco a la iglesia de los pobres y gestos al respecto, incluido su austeridad de vida.

Se siente tan deslumbrado con los cambios que ve en el Pontífice que su artículo en La Reppubblica lo tituló “Con Francisco vuelvo a casa”,

En una nota de Vatican Insider, el 9 de setiembre, Boff va más allá del Papa argentino y defiende a Benedicto XVI.

No es fácil digerir su opinión sobre el Papa emérito. Sostiene que “Cuando leyó el informe sobre los escándalos en la Iglesia, entendió que ya no tenía la fuerza física, psicológica ni espiritual para afrontar un problema de esta gravedad. Humilde y sinceramente, con valentía, según mi opinión, renunció. Quiso pensar más en la Iglesia que en sí mismo”

Resulta interrogativa su descripción de BXVI. “Éramos amigos” dice, calificándolo como “una persona extremadamente elegante, fina, nunca alza la voz” que “Siempre ha mostrado un gran respeto hacia mí”

Para Boff “El problema” se desencadenó en el momento en que Ratzinger “se convirtió en prefecto” pues “se reveló demasiado `alemán´. Yo predicaba una Iglesia que promueve la libertad en la sociedad. Ratzinger lo entendió como un discurso protestante” Comenta que Ratzinger le decía “Así habla Lutero”. Y él le replicaba: “Pues bien, escuchémoslo: desde hace 500 años la Iglesia no escucha bastante a Lutero”.

Su posición favorable a Francisco es “Porque antes de hacer la reforma de la Curia hizo la del papado. Normalmente uno es elegido Papa y asume todos los ritos del poder. Él hizo todo al revés, siguió siendo el que era y está acostumbrando a todos a cambiar según su tradición personal”.

Acerca del nombre adoptado por Bergoglio cree que “Mucho más que un nombre, Francisco es un proyecto de Iglesia y de mundo. Una Iglesia en la pobreza y humildad humanas. La atención que el Papa tiene por los pobres viene de esta intuición, propia de América Latina. Hay que recordar que viene de otro tipo de Iglesia y de teología, es la tradición de la teología del pueblo argentina. Él se define como un Papa peronista y justicialista”

También que “No quiere presidir la Iglesia monárquicamente, sino colegialmente. Por este motivo eligió a ocho cardenales de todos los continentes que harán con él la reforma de la Curia y que guiarán a la Iglesia colegialmente. Creo que ha llegado el momento, como le escribí porque me pidió una opinión”

Fue cuando Boff confesó que “Tenemos una amiga en común en la Argentina. Hablan todos los domingos, se hablan a menudo. Yo le mando algunas cosas a ella y él me pide otras”

Más allá de la trinidad, Gutiérrez-Müller-Boff, no hay otros nombres en esta promoción mediática. También hay que señalar que tampoco desde la TL surgieron voces en contra de este desarrollo de cambio hacia ese movimiento tan criticado desde el oficialismo vaticano. Como otros gestos de Francisco logra neutralizar la situación para darle aire a su estrategia de hacer creíble el catolicismo romano.