Las larvas de Aedes aegypti se encuentran en el agua, tienen forma de gusanos y su longitud puede ir desde los 2 a los 10 mm.

Autoridades sanitarias de la UCR integraron una comisión multidisciplinaria con especialistas en virología, entomología médica, administración, medicina y salud ambiental y anunció que en todas las sedes regionales y recintos se están conformando subcomisiones similares.

La medida se tomó ante la alerta sanitaria que rige para Costa Rica y el resto de la región centroamericana “por la intensificación de la epidemia del dengue”, informó la Vicerrectoría de Administración.

La estrategia planteada por la comisión busca reforzar un modelo de participación comunitaria aplicada a la realidad universitaria, en la que cada unidad académica debe asumir como propio el problema del dengue y las acciones de prevención, explicó el microbiólogo Ólger Calderón del Centro de Investigación en Enfermedades Tropicales (CIET).

Mientras que el decano de la Facultad de Medicina y coordinador de esta comisión, doctor Luis Bernardo Villalobos, señaló que “el dengue se debe abordar como una expresión del grave deterioro ambiental y de las malas prácticas culturales en el manejo de los residuos”.

Como parte de sus funciones la Comisión Institucional para la Atención del Dengue ha elaborado un instructivo para la vigilancia y eliminación de criaderos que se pondrá a circular en los próximos días en todas las unidades académicas, administrativas y centros e institutos de investigación de la UCR en todo el país.

El protocolo establece que cada unidad académica o edificio administrativo deberá conformar un equipo de al menos seis personas para realizar búsquedas de larvas y pupas del mosquito en depósitos de agua.

En caso de encontrar un posible criadero deberán tomar una muestra y enviarla al Centro de Investigación en Enfermedades Tropicales (CIET) de la Escuela de Microbiología para hacer los estudios respectivos. Además, deben ser reportados a la Vicerrectoría de Administración para coordinar la aplicación de un insecticida.

El microbiólogo Ólger Calderón explicó que es importante hacer los diagnósticos para conocer qué tipo de mosquitos están presentes en la sede Rodrigo Facio y otras sedes universitarias, para poder optimizar las acciones de intervención y en aquellos casos donde hay que aplicar algún insecticida hacerlo de manera focal para impactar exclusivamente al Aedes eagypti.

Aunque se reconoce la presencia del mosquito en la Sede Rodrigo Facio, hasta el momento sólo se tienen reportados dos casos sospechosos de dengue. Según la información proporcionada por la Comisión, es probable que estas dos personas no adquirieran la infección en el campus.

No obstante, la Oficina de Bienestar y Salud (OBS) está reforzando su control de casos sospechosos. A las personas que presenten los síntomas se les aplicará una prueba rápida con el propósito de descartar cualquier otra enfermedad de origen viral y confirmar el tipo de dengue. Estas pruebas tienen un costo aproximado de 24.000 colones, lo que implicará una importante erogación económica para la Universidad. Si llegaran a confirmarse casos en la UCR, éstos serán reportados al Ministerio de Salud para que proceda a realizar el control epidemiológico de la familia y el lugar donde vive la persona. Para obtener más información sobre síntomas del dengue y cómo prevenirlo se puede acceder al enlace http://www.ucr.ac.cr/informese-dengue.html.

El Aedes aegypti

El vector, Aedes aegypti, es un mosquito que vive en dependencia del ser humano y en su entorno. Su principal fuente de alimentación es la especie humana y coloca sus huevos en depósitos que se llenan con agua, ya sea por la necesidad de acumular el líquido o por la acción de la lluvia.

El mosquito se alimenta de los seres humanos porque en alguna medida hemos cambiado de costumbres y estamos favoreciendo para que esté en ambientes muy cercanos al nuestro como macetas, canoas, botellas y latas, llantas viejas, restos de bolsas plásticas y otros desechos que dejamos tirados.

Hace 35 años el Aedes se encontraba únicamente en altitudes no mayores a los 500 o 600 metros sobre el nivel del mar, pero actualmente se encuentra no sólo en zonas tropicales sino subtropicales a altitudes de 1400-1500 metros sobre el nivel del mar. Esa es la mayor preocupación; el aedes se ha ido extendiendo conforme se ha ido deteriorando la salud del planeta, explicó el Dr. Villalobos.