Con salarios que oscilaban entre ¢300.000 y ¢2,5 millones, el Partido Liberación Nacional (PLN) conformó un ejército de colaboradores pagados que, al perder la primera ronda electoral con apenas el 29,64% de los votos, se desvaneció para la segunda vuelta.

El partido verdiblanco no estaba en la obligación de incluir a todo su equipo de trabajo en la planilla, pero el comando de campaña del excandidato Johnny Araya prefirió que se formalizaran las relaciones entre la agrupación política y su personal.

En total, el PLN facturó ¢912 millones en el pago de remuneraciones a sus colaboradores. Ese monto se engrosa si se suman los aportes que hizo el partido al seguro social, Banco Popular, régimen de pensiones, fondo de capitalización laboral y aguinaldos, para un total de más de ¢1240 millones, unos $2,3 millones.

Así se desprende de la liquidación de gastos presentada por el PLN ante el Tribunal Supremo de Elecciones (TSE) finalizada la contienda electoral, que deparó el triunfo del Partido Acción Ciudadana (PAC).

La decisión del PLN también estuvo acompañada del fracaso por conseguir voluntariado durante los meses que duran los comicios.

“La gente no tiene la capacidad de irse a trabajar en una campaña política sin que le paguen”, expresó el jefe de campaña del excandidato Johnny Araya, y actual diputado, Antonio Álvarez Desanti.

Igual, la medida respondió a un criterio legal, según el exgerente de campaña del PLN y actual diputado, Rolando González, quien aseguró que prefirieron regular la situación de los colaboradores.

“Ante el endurecimiento de criterios de la Caja de Seguro Social, sobre las personas que trabajan en campaña política en el PLN, optamos por inscribir a todo el personal que nos colaboró”, afirmó González.

Eso sí, el tesorero de Araya Monge, Orlando Guerrero, indicó que tanto el excandidato como su comando de campaña no recibieron pago del partido durante los meses de contienda.

Según Guerrero, “nosotros no hacemos eso, y yo le pedí hace tres años como condición al candidato que no debía tener un salario”.

PLANILLA INFINITA

El partido inició la campaña electoral durante el mes de octubre, con un equipo de trabajo asalariado de 172 personas, y un costo en ese momento de ¢86 millones.

Pero en diciembre, la cantidad de personas se multiplicó más de tres veces, alcanzando los 548 colaboradores, para un total de ¢232 millones desembolsados.

Luego de los resultados de la primera ronda de votación en febrero, el partido cesó a gran parte de sus colaboradores inscritos. Al menos a marzo la planilla reportó 120 trabajadores, para un total girado de ¢29 millones. En abril la cifra se redujo a 33 personas, con un salario de ¢19 millones.

El director del Departamento de Financiamiento de Partidos Políticos del TSE, Ronald Chacón, manifestó que al incluir tantos trabajadores en planilla, podría hacer pensar que la factura cobrada por el partido se abultó debido a los pagos de carga sociales, aunque insistió que para hacer esa afirmación con plena certeza se necesita un análisis más profundo.

Eso sí, Chacón aseveró que cada partido goza de autorregulación; “no necesariamente todo colaborador va a estar en planilla”, indicó Chacón.

El tesorero del PLN, Alex Sibaja, opinó que al comité central del Partido no le correspondía definir la cantidad de personas que trabajaron en campaña.

“Si hubiéramos ganado se diría que fue una estrategia exitosa; lo cierto es que cumplimos con el deber de registrar a la gente en la Caja y no se hizo ningún tipo de subterfugio para maquillar a quienes nos colaboraron”,  alegó el exgerente de campaña, Rolando González.

La fiesta del partido liberacionista se transformó en un velorio, el 2 de febrero. Los resultados no acompañaron la suerte del candidato Johnny Araya Monge, quien el 6 de abril no pudo vencer en la segunda ronda electoral a su rival, el aspirante de Acción Ciudadana, Luis Guillermo Solís.

La huella del PLN en campaña

El Partido Liberación Nacional pretende que el Tribunal Supremo de Elecciones le reembolse ¢5599 millones, utilizados por la agrupación política durante los siete meses que duró la campaña electoral.

Los gastos abarcan todo lo facturado por el PLN entre octubre de 2013 y mayo anterior, pero una de las principales categorías es lo pagado en los salarios de los funcionarios. Por ese rubro, el partido espera recibir más de ¢1200 millones.

La segunda factura más elevada es producto del monto por integración y funcionamiento de comités; el PLN gastó ¢686 millones. En esta se incluyen actividades regionales y eventos masivos organizados por el comando de campaña, además de los gastos en el día de votación.

Una de las facturas más elevadas corresponde al alquiler del Centro de Eventos Pedregal, con el fin de realizar el encuentro del candidato Araya Monge con educadores. La cita efectuada el 1de diciembre y según el reporte ante el TSE, el cobro de alquiler ascendió a ¢12 millones.

En dos facturas por los servicios de iluminación y sonido se gastaron ¢52 millones, mientras que la alimentación y toldos del 2 de febrero costaron cerca de ¢91 millones.

La pauta televisiva es el siguiente gasto más elevado del PLN en campaña. Las empresas recibieron ¢629 millones como pago de la pauta publicitaria.

Aumentan la factura el pago de honorarios profesionales, que significaron un desembolso de ¢561 millones; otro de los rubros elevados fue el arrendamiento principalmente de vehículos, por un monto de ¢538 millones.

Álvarez Desanti, exjefe de campaña: “Cada día el voluntariado es más difícil”

¿Por qué se decidió inscribir a todos los colaboradores en planilla?

- Suenan muchos nombres y personas, pero el cálculo es más o menos el siguiente: ubique a tres personas más o menos por cantón. Ahí es donde se da cuenta uno que se aumenta el número de personas.

Pero no era necesario…

-Al contrario, cada día el voluntariado es más difícil y la gente no tiene la capacidad de irse a trabajar en la campaña sin que le paguen; se le suma que el TSE paga a los miembros de mesa.

¿Qué provoca la disminución en el voluntariado?

-Hay que ver las partidas de servicios profesionales de otras campañas. Nosotros decidimos que cualquier persona con ingresos entraba a planilla. En el pasado se usaba más el rubro de servicios profesionales.

¿Querían garantizar la presencia del partido en todo el país?

-Para poder abrir clubes y tener estructura básica con que trabajar en cada uno.

Si no hubiera sido así ¿qué hubiera pasado?

-Hubiera sido difícil tener abiertos muchos clubes y mantener permanente el trabajo en algunos lugares del país.

¿Funcionó la estrategia?

-Lo que pasa es que una campaña política no se puede ver solo por un rubro, y decir que si no hubiéramos tenido gente en los cantones hubiéramos ganado las elecciones. Se gana o se pierde por otras razones.

¿Se liquidó toda la planilla?

-Se liquidó el 2 de febrero, y luego de segunda ronda.

¿Quedó algún pendiente?

-De memoria no le puedo decir si alguien reclamó o consideró que no se le habían pagado algunas prestaciones, pero de lo que fue primera ronda estoy prácticamente seguro que todo fue liquidado. Puede ser que para lo que quedó de segunda ronda puedan existir algunas obligaciones pendientes, no lo puedo asegurar, pero si sé que era una planilla muy baja.

¿Cómo se definieron los salarios?

-El salario más alto lo tenía la gente no política, encargada del control administrativo; trajimos profesionales de administración de negocios para manejar el tema financiero, hicimos una contratación que competía con una plaza de gerente financiero de empresa privada.

¿Se incluían en planilla los trabajadores del Balcón Verde?

-Sí, ahí está todo el grupo y operación de finanzas, gente profesional, nada política y personas especializadas que hay que pagarles salarios justos.

PAC ENFRENTA EL COSTO ÉTICO DE GANAR UNA ELECCIÓN

El Partido Acción Ciudadana triplicó en la segunda ronda electoral los gastos de la primera y sólo en actividades regionales gastó ¢1197 millones.

“¿Cuánto le hubiese costado al país un tercer gobierno del PLN, por ahorrarnos ¢4000 millones?”, preguntó la extesorera del Partido Acción Ciudadana (PAC), Leda Zamora, al consultarle UNIVERSIDAD sobre los gastos de la pasada campaña.

Aunque su respuesta pretenda ser un atenuante, lo cierto es que el gasto del PAC se duplicó,  y un poco más, al pasar de la primera ronda electoral a la segunda. Esto a pesar de que el candidato oponente había tirado la toalla en la disputa por la silla presidencial.

Pese a esa situación, el PAC aumentó exponencialmente el pago a Producciones Jaulares, empresa contratada para la organización de eventos. También la denominada ruta de la alegría adoptó una plusvalía atípica; de igual manera, cimarronas y “tumbacocos” se vieron beneficiadas de los excedentes de la primera ronda.

Estos gastos, sumados a otros como el pago por autentificación de firmas hechas por el abogado Jorge Sibaja, provocan que voces dentro de la agrupación política alcen la mano en contra de lo que consideran un despilfarro de recursos públicos.

Incluso, un informe de mayoría de partidarios cuestionó a las autoridades por no mesurar la administración financiera (véase: Informes financieros variopintos).

En lo que gastó más el PAC fue precisamente en la organización de actividades regionales: ¢1197 millones. Ahí se incluyen las facturas de Producciones Jaulares, cimarronas y tumbacocos. Las producciones radiales y audiovisuales generaron una factura de más de ¢850  millones.

GANAR O GANAR

Otro de los rubros beneficiados copiosamente con el paso a la segunda ronda electoral de Acción Ciudadana, fue el pago por servicios profesionales, cifra que fue en ascenso desde el inicio de la campaña en octubre.

Se inició con un total mensual de ¢33 millones, pero ya en enero la cifra se disparó a más de ¢100 millones, para superar los ¢232 millones a marzo, y ¢200 millones en abril.

Algunos contratos cambiaron abruptamente entre febrero y marzo. Colaboradores del partido antes de la primera ronda aumentaron sus ingresos, porque sus labores durante la campaña se modificaron.

Por ejemplo, está el caso de Paola González, contratada desde agosto para coordinar y planificar procesos en la campaña; a ella se le acordó un pago quincenal de ¢277.000.

En febrero se consigna en su contrato que, ante la necesidad de “un crecimiento en la intención de voto”, se le asignarían la tarea de facilitadora de organización regional. Por esto se le pagó quincenalmente ¢350.000.

Un último contrato le fue conferido para trabajar en la coordinación del traspaso de poderes del 8 de mayo, por el que se le pagó ¢550 mil colones.

“Me parece totalmente normal que uno por hacer A, B y C cobre un monto, pero si además de A B y C me asignan D y E,  pues es lógico que el monto sea otro como, cualquier consultor”, consideró Paola González.

González fue señalada por el grupo de mayoría que elaboró el informe crítico al manejo de recursos, como allegada a otro de los proveedores de servicios del partido, Iván Barrantes. En el informe se indica que cambió un cheque de Barrantes.

La ex colaboradora desestimó opinar al respecto aduciendo desconocer el informe.

Para la extesorera del partido, Leda Zamora, en honorarios profesionales no hubo tanto gasto y gran parte de lo asignado por este rubro cubrió lo pagado al abogado Jorge Sibaja. Sí aceptó que se dio un aumento en el pago por servicios especiales para intensificar la presencia del partido en zonas periféricas.

Informes financieros variopintos

Seidy Bravo puede decir con orgullo que en su casa se hizo la primera reunión de Acción Ciudadana en la provincia de Alajuela. En esa fecha el partido que ahora gobierna, apenas gateaba y forjaba una identidad.

Bravo ahora es asambleísta del partido, y formó parte del grupo de trabajo que analizó el informe financiero del partido durante la pasada campaña electoral, elaborado por la extesorera Leda Zamora.

El dictamen del grupo fue negativo. Afirman que el PAC plegó su bandera de austeridad ante la obsesión por la victoria. “No se pensó en la austeridad que hemos predicado siempre”, lamentó Bravo.

Esta opinión es compartida por el fundador del PAC y ahora diputado, Ottón Solís, quien juzgó que dentro del partido hay un grupo de personas que no ven con buenos ojos cómo se manejaron las finanzas en campaña. “Hubo excesos”, sostiene el excandidato presidencial.

Paralelo al informe del grupo de trabajo, surgió el informe de minoría, presentado por el fiscal del partido Mario Ramírez, quien no encontró descontrol en el gasto, pero sí halló la ausencia de una justificación de la ejecución de las partidas.

En la última asamblea del PAC se aprobó el informe de la extesorera Leda Zamora, en el que se expone el manejo financiero del partido durante la pasada campaña electoral, y se desestimó acatar el informe de mayoría.

Leda Zamora, extesorera del PAC: “El gasto valió la pena”

¿Fue excesivo el gasto de campaña de Acción Ciudadana?

-Definir eso evidentemente es un juicio de valor, pero yo respeto a quienes consideraron que algunos gastos pudieron ser excesivos.

¿Cuál es la valoración ética de esto?

-La discusión la han llevado a un plano ético que no comparto. ¿Cuánto es ético gastar en una campaña política? Si la campaña más ética es la que menos gasta, sería la que no se hace. La única variable objetiva en una campaña es el respeto al Tribunal Electoral.

¿Qué responsabilidad tiene usted como parte del comité del partido?

-Si yo hubiese sido la gerente de campaña, diseño la campaña diferente; pero, el comando de campaña tenía el mandato de llevar nuestro candidato a la presidencia.

¿Qué hubiera cambiado?

-Tal vez hacer una campaña más austera, pero de repente la hubiéramos perdido.

¿Era válido hacer campaña cuando el contrincante se retiró?

-Liberación Nacional es y seguirá siendo una maquinaria electoral. Había un tema de tener un gobierno con legitimidad y esto no se obtiene con 500.000 votos.

¿El partido plegó la bandera de la austeridad?

-Yo no me siento menos austera. Siempre voy a practicar los principios de austeridad, pero si eso pasa por un tema de cantidad, entonces el partido debe definir qué se puede hacer o no en una campaña.

¿Valió la pena el gasto?

-Creo que sí. ¿Cuánto le hubiese costado al país un tercer gobierno del PLN, por ahorrarnos ¢4000 millones? ¿Íbamos a seguir por esa senda? En el gobierno alguna persona podría ser de repente no ética; ninguna organización está exenta de una persona que incumpla; pero el asunto es cuánto toleramos la corrupción. Creo que el país ahora está en mejores manos.

(*EDGARDAVID.CHAVARRIA@UCR.AC.CR

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