Solís ratificó a los ministros de Relaciones Exteriores, Manuel González, y de Comunicación, Mauricio Herrera, frente a presiones de sectores políticos y medios de prensa que piden su renuncia, a raíz de la decisión de Costa Rica de retirarse de la reciente asamblea general de la ONU cuando se anunció al presidente de Brasil, Michel Temer, ungido en el cargo tras un juicio político contra la ex presidenta constitucional, Dilma Rousseff.

El mandatario, insistió en que fue un acto político que tuvo como propósito llamar la atención “no solo de Brasil sino de otros países”, en temas de defensa de la democracia.

“No fue un desaire al gobierno de Brasil. Fue un acto de llamado de atención, como lo he dicho desde el primer momento, fue un gesto político, que tenía como objetivo llamar la atención de los gobiernos del mundo sobre tres temas específicos”, volvió a explicar el presidente Solís sobre la intención que privó al dejar el recinto de la asamblea general de Naciones Unidas. “No ha habido ningún desaire” sentenció.

La prueba fehaciente de lo que digo, es el hecho de que las relaciones con el gobierno de Brasil se mantienen dentro de los causes de la normalidad. “El embajador de Brasil en Costa Rica participa en las actividades de la Cancillería. El embajador de Costa Rica en Brasil también y durante los eventos en Corea, el embajador de Brasil estuvo presente en la recepción que yo ofrecí” dijo Solís.

“No hay nada que indique que ha habido un deterioro en las relaciones, ni una irritación indebida, o algo que el gobierno de Brasil haya considerado ofensivo. Las relaciones bilaterales se mantienen igual” aseguró.

Un absurdo

El ministro González, reparó en el error de los que presionan para que se hagan públicos documentos de carácter discrecional, una de las normas básicas de la diplomacia. “Es un absurdo, nadie puede pensar razonablemente, responsablemente, que una información de ese tipo deba ser pública”.

Los informes son parte de la estrategia que tiene el país, de la construcción, de su política exterior y de sus relaciones internacionales, dijo, por eso se debe conservar su carácter reservado. “No pueden ser públicos los contenidos de los informes que respaldan la política internacional del país, esto tiene el carácter de información protegida”.

“Si estuviéramos en la obligación, como Estado, de dar toda la información valorativa o de fondo que nos envían nuestras embajadas, de revelarla como una información pública, mejor cerramos las embajadas, dejemos el nivel consular, para que pongan el sellito de la visa, una apostilla y nada más”.

Entonces, no cabría diseñar una estrategia, ni la valoración con contenidos de fondo de las relaciones diplomáticas que mantiene nuestro país, valoró el Canciller.

Las declaraciones de Solís y del ministro González se produjeron durante la VI Conferencia Anual de la Coalición Libertad en Línea o Freedom Online Coalition (FOC, por sus siglas en inglés) que reúne a 30 gobiernos que fomentan la libertad en Internet y el respeto a la privacidad y trasparencia de los datos.

Costa Rica ejerce desde el año 2015 la Presidencia Pro tempore de la FOC y trabaja en aumentar la membrecía entre los países de América Latina y el Caribe.