Vista de las inmediaciones del Capitolio con una faja policial que impide el paso, en Washington D. C., Estados Unidos, el 18 de enero de 2021. © Caitlin Ochs / Reuters

Estados Unidos transita unos días extraños. El país, aún conmocionado por el asalto al Capitolio del 6 de enero, se prepara para una sucesión presidencial atípica, marcada por las restricciones por el Covid-19 y las extremas medidas de seguridad.

Seguramente no son las circunstancias que imaginó Joe Biden para su asunción como el 46° presidente de Estados Unidos. Un acto sin público, con Washington D. C. blindada y sin la presencia del mandatario saliente Donald Trump.

En este contexto, los preparativos avanzan, no sin escapar a las tensiones. Este lunes 18 de enero, un ensayo de la ceremonia se vio interrumpido luego de que se detectara un incendio en las proximidades del Capitolio. El edificio fue evacuado "en precaución por una amenaza de seguridad", detalló la Policía del icónico complejo gubernamental.

Los miembros de la banda militar evacúan el ala oeste del Capitolio de Estados Unidos durante un ensayo de la inauguración presidencial en Washington D. C., el lunes 18 de enero de 2021.

Finalmente se trató de una falsa alarma. Las llamas se iniciaron en un campamento de personas sin techo poco antes de las 10:15, a raíz de un calentador portátil con un tanque de gas inflamable que tenía una habitante del lugar. El fuego se propagó rápidamente y alcanzó las pertenencias de la mujer, que resultó con heridas leves, según explicó el portavoz del departamento de Bomberos, Vito Maggiolo.

El ensayo de la ceremonia de inauguración se retomó aproximadamente una hora después del hecho, sin mayores inconvenientes. Pero la rápida decisión de cerrar el Capitolio ante una potencial amenaza fue un ejemplo del temor que existe de cara a la asunción de Joe Biden.

Desde hace varios días Washington D. C. vive bajo una seguridad fortificada, con un importante despliegue de miles de integrantes de la Guardia Nacional y el trazado de un perímetro de seguridad que abarca zonas emblemáticas de la capital, incluyendo la Casa Blanca, el Capitolio y el National Mall.

Por temor a amenazas internas, el FBI investiga a los oficiales de la Guardia Nacional que llegan a Washington

La preocupación alcanza un punto tal que funcionarios de Defensa de Estados Unidos expresaron su preocupación por un eventual ataque interno o cualquier otra amenaza que pueda provenir de los mismos encargados de la seguridad durante la toma de posesión del presidente electo Joe Biden.

Por este motivo, el Buró Federal de Investigaciones (FBI) ha dispuesto una investigación de los 25.000 integrantes de la Guardia Nacional que llegaron a Washington D. C. para el evento, una cifra al menos dos veces y media superior a la de inauguraciones anteriores.

El secretario del Ejército, Ryan McCarthy, le dijo a la agencia AP el domingo que existe conciencia entre los funcionarios por la potencial amenaza y que advirtió a los comandantes para que detecten cualquier problema entre sus filas. No obstante, aclaró que, de momento, no se han observado evidencias de amenazas ni otros problemas.

"Continuamente estamos pasando por el proceso, y examinamos en segundo y tercer lugar a cada una de las personas asignadas a esta operación", explicó McCarthy.

En una situación como la actual, la investigación del FBI implicaría pasar los nombres de los agentes a través de bases de datos y listas de vigilancia para detectar alguna situación alarmante. Según diversos funcionarios, este proceso inició cuando las primeras tropas comenzaron a desplegarse en la capital y estará completo antes de los actos del miércoles 20 de enero.

Los temores se han exacerbado luego del asalto al Capitolio, un evento por el cual fueron arrestados un par de miembros actuales en servicio activo del Ejército o de la Guardia Nacional.

“La pregunta es, ¿son todos ellos? ¿Hay otros? Tenemos que ser conscientes de ello y tenemos que poner en marcha todos los mecanismos para examinar a fondo a estos hombres y mujeres que apoyarían cualquier operación como esta", justificó McCarthy.

Por su parte, el general Daniel R. Hokanson, jefe de la Oficina de la Guardia Nacional, aseguró que existen mecanismos para identificar potenciales amenazas. "Si hay algún indicio de que algunos de nuestros soldados o aviadores están expresando puntos de vista extremistas, se entrega a las fuerzas del orden o se trata con la cadena de mando de inmediato", remarcó.

-- Biden llama a la unidad en el Día de Martin Luther King Jr. --

En un respiro de los agitados días previos a su inauguración, el presidente electo Joe Biden realizó un nuevo llamado a la unidad, en el marco de la conmemoración del Día de Martin Luther King Jr.

En este día feriado en el país, el próximo mandatario se trasladó de su vivienda en Delaware a Filadelfia para colaborar con Philabundance, una organización que distribuye alimentos a personas necesitadas, un gesto con el que buscó simbolizar la necesidad de unión en el país.

"El servicio es una forma adecuada de comenzar a sanar, unir y reconstruir este país que amamos", indicó Biden en un mensaje por video.

-- Tuit Biden MLK --

Por su parte, la vicepresidenta electa Kamala Harris también colaboró con un banco de alimentos de Washington D. C. y minimizó las amenazas de seguridad de cara a la inauguración. La primera mujer en ocupar el cargo (así como la primera afrodescendiente y de origen asiático) dijo estar "muy ansiosa por ser juramentada" y prometió que "caminaré allí, hasta ese momento, con orgullo, con la cabeza en alto y los hombros hacia atrás".

Este lunes 18 de enero, Harris también oficializó su renuncia a su banca como senadora por California para poder asumir la vicepresidencia del país, cargo que también la llevará a presidir el Senado. Su reemplazo en la Cámara Alta será el secretario de Estado de California, Alex Padilla.

Por otra parte, los organizadores del acto inaugural de la presidencia de Biden sumaron al legendario cantante de música country Garth Brooks a la formación musical para la ceremonia, que ya cuenta con Lady Gaga y Jennifer Lopez. Brooks enfatizó que esto "no es una declaración política, es una declaración de unidad".