El premio Nobel de la Paz Adolfo Pérez Esquivel, a la derecha del líder indígena asesinado Sergio Rojas.(Foto: Archivo InformaTico)

El asesinato de odio de Rojas, ponen en evidencia una cadena de errores y la falta de una intervención rigurosa de las instituciones públicas involucradas en la protección de los pueblos originarios que denuncian desde hace más de veinte años, ataques sistemáticos de grupos organizados de personas no indígenas que se apropian por la fuerza y apoyados por matones a sueldo armados que apuntan contra las familias, de tierras dentro de los territorios ancestrales protegidos. 

La imagen corresponde a una de las visitas del premio Nobel de la Paz Adolfo Pérez Esquivel a Salitre y a su lado estaba Sergio Rojas.

El proyecto de recuperación de los territorios ancestrales es de larga data, sin embargo, en las últimas décadas ante la falta de acción gubernamental los pueblos originarios resuelven detener el avance de los apropiadores no indígenas que, en el caso del territorio bribri de Salitre en la zona sur del país, de donde era originario Rojas, solo un 37% del total del área establecida por Ley permanece en manos de indígenas y el 63% está en manos de no indígenas. Rojas, era uno de los principales dirigentes por la recuperación de tierras indígenas.

Rojas además de ser un líder Bribri era un referente para los pueblos ancestrales costarricenses y Latinoamericanos, era miembro del Consejo de Autoridades Propias Defensores de la Madre Tierra, del Pueblo de Salitre y de la Coordinación nacional del Frente Nacional de Pueblos Indígenas FRENAPI.

Principalmente fue un líder espiritual y político para los pueblos aborígenes costarricenses. Un hombre pausado, ecuánime, visionario, pacifista como son los pueblos ancestrales. Preparó a su gente para enfrentar con sabiduría las peores situaciones sin perder el alma, les recordó que la vida de los pueblos trasciende la vida de las personas que es apenas un instante en el tiempo, en esa línea del tiempo son los pueblos arraigados a su cosmovisión los que protegen a la Madre Tierra, dijo, en una entrevista tiempo atrás, a Informa-Tico.com.

De acuerdo con el informe de FRENAPI los asesinos entraron por detrás de la casa de Sergio, ubicada en Yery Territorio de Salitre, los disparos ocurrieron a las 9:15 de la noche y a las 10:30 pm seguían esperando la llegada de la ambulancia detrás del cordón policial sin saber gravedad de las lesiones ocasionadas a Sergio pero presentían lo peor. Mientras esperaban iban llegando los familiares, amigos y otras personas de Salitre, a Yery para repudiar el ataque.

El FRENAPI le recordó al presidente Carlos Alvarado que Salitre y Térraba son dos territorios sobre los que se dictaron medidas cautelares por parte de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) de acatamiento obligatorio para el Estado costarricense “justamente por los niveles de violencia y agresiones que se vienen sufriendo y creciendo en estos Territorios”. Estas medidas cautelares aun no han sido aplicadas y prueba de esto es el asesinato a sangre fría ocurrido la noche del lunes.

Las organizaciones indígenas responsabilizaron “al Gobierno de Carlos Alvarado Quesada de lo que le ha pasado al Sergio Rojas Ortiz; exigiendo el esclarecimiento inmediato de este nuevo hecho de sangre y violencia en contra de los Pueblos Indígenas de Costa Rica” al que acusan de negligencia e indiferencia.

La Mesa Nacional Indígena de Costa Rica también expresó su repudio. La MNICR “lamenta y condena el cobarde asesinato del compañero bribri Sergio Rojas Ortiz, destacado líder indígena por la autonomía, recuperación de la tierra y derechos indígenas en general. Hecho ocurrido en su casa de habitación, comunidad de Yeri, Territorio Indígena de Salitre, cantón de Buenos Aires, Provincia de Puntarenas, Costa Rica, la noche del día dieciocho de marzo 2019”.

La MNICR le exigió al gobierno respetar y hacer respetar los derechos humanos de los pueblos originarios. Recuerde el gobierno “que el artículo primero de nuestra Constitución, así modificado en 2015, establece el carácter multiétnico del país”. “Pedimos a las autoridades del estado costarricense la inmediata investigación, captura y castigo de los autores materiales e intelectuales de este crimen”.

Este lunes, Rojas había acompañado a varios bribris a la Fiscalía de Buenos Aires de Puntarenas para denunciar nuevos hechos de usurpación de tierras por parte de no indígenas que se registran desde diciembre y las constantes amenazas y agresiones que sufre la población indígena cometidas “en total impunidad y con la negligente actuación de autoridades”, señala FRENAPI en un comunicado.

No más impunidad! El gobierno de Carlos Alvarado es responsable por este crimen. Los pueblos indígenas Viven! La lucha por los derechos sigue y sigue, concluye el comunicado del Frente Nacional de Pueblos Indígenas – FRENAPI y del Comité Nacional de Apoyo a la Autonomía Indígena.

Reacciones

La Defensoría de los Habitantes dio a conocer en un comunicado que el viernes pasado atendió una solicitud de Rojas para que la policía acudiera a una finca recuperada por indígenas, donde los antiguos ocupantes estaban provocando detonaciones para amedrentar a los pobladores.

La policía acudió al sitio pero al parecer no intervino, sino que recomendó a los afectados que pusieran la denuncia ante la Fiscalía.

“Ayer Sergio, como en ocasiones anteriores, fue a la Fiscalía a interponer la denuncia y en la noche, fue asesinado en su casa, en el territorio indígena. Desde el año 2012 la Defensoría ha mediado en múltiples conflictos territoriales que se han presentado en el Territorio Indígena de Salitre, se han tomado acuerdos que el Estado sigue sin cumplir” expresó la entidad.

La Defensoría recordó que existe una medida cautelar de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos para garantizar la vida y la seguridad de las personas indígenas bribris.

“En la administración anterior (2014-2018) se elaboró un protocolo, pero pese a las múltiples gestiones de la DHR aún se encuentran pendientes de cumplimiento. Las usurpaciones en ese territorio son constantes y la policía ha puesto como condición para actuar que el INDER concluya un plan de recuperación de tierras indígenas que va a paso sumamente lento”, agregó el comunicado.

“Ante la escasa efectividad de las acciones gubernamentales las personas indígenas decidieron recuperar las tierras por cuenta propia, quedando expuestos a discriminaciones, ofensas, agresiones y ahora al asesinato. Ninguna forma de violencia hacia una persona o hacia alguna de las partes involucradas tiene justificación alguna”, expresa la Defensoría, que repudió el asesinato del líder indígena y demandó una investigación para establecer las responsabilidades.